A punto de lograrlo


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


Hemos iniciado una semana con una nueva orden Ejecutiva que va abriendo espacios y oportunidades y que busca, ir dando los pasos para acercarnos a los que llamamos “normalidad”, como lo conocíamos antes de iniciar la Pandemia.


Las Agencias de gobierno estatal y municipal en todo el país, sin duda han dado pasos firmes para en la medida posible llegar a la mayor parte de la población, pero debemos recordar que la responsabilidad como la salvación, es individual.


Desarrollar conciencia ciudadana, es algo que cada individuo debe asegurarse de lograr, pues sólo así, ante toda situación de emergencia, imprevistos y crisis generales podemos levantarnos con más prontitud y resiliencia.


Estoy segura, de que fueron muchos los que se vacunaron como parte de esa conciencia ciudadana, pues son muchas las vacunas que existen para adultos en particular, pero no podemos decir que la mayoría de la población se vacuna de todo. Pero esto del COVID-19 demostró ser otra cosa, muy distinta y sólo con un esfuerzo general podíamos detenerlo.


Debemos reconocer que la vacunación ha ido dando resultados positivos, pero aún queda por hacer. La mayor parte de los vacunados son los adultos mayores y adultos de sesenta años en adelante, pero en la población adulta joven aún queda un significativo grupo por vacunar al igual que en los preadolescentes y jóvenes de doce años en adelante.


Este verano, hacer un llamado a todo familiar y amigo, compañeros de trabajo, hijos y familiares que estén sin vacunar para que se vacunen, debe ser la consigna de todos.

Aprovechemos el uso de las redes sociales que tienen un gran impacto, por lo que compartir toda información sobre las campañas y centros de vacunación es tarea de todos. Montemos cadenas de oración, pero también cadenas de información e invitación a actuar, por el bien de todos.


Estamos a punto de lograrlo y si queremos que los estudiantes regresen a escuelas, preescolares y universidades, si queremos menos condiciones mentales, debe ser nuestra consigna e invitación, por ti y los tuyos, ¡vacúnate!


Seguimos viviendo al pendiente de noticias tanto de dentro como de fuera de Puerto Rico, relacionadas al progreso o control de la pandemia que sigue siendo tema en boca de todos. Mucho juicio y paz interior se requiere para no dejarse llevar por tanta información, que si no somos cuidadosos tal parece que el mundo se nos cae arriba con esto. Esto incluye la desinformación y la siembra de miedo sobre la vacunación. Mucho preocupa este estilo noticioso que ha llegado a nuestro país en los últimos años, el cual necesita del escándalo y de la tragedia para compartir información. Si no hay escándalo lo buscan y no nos cuidamos de esto, nos convertimos en presa fácil del pánico, el terror y la depresión.


Con cuidado con la información que escuchemos en los medios, pues en un lado hablan de mejor en otro de descontrol. Lo importante es que sea cada cual responsable de escuchar y no dejarse enfermar, especialmente de la mente, que es la que nos puede acabar. Cuidarse ha sido siempre una prioridad y las circunstancias nos lo recuerdan, pero promover la importancia de ser responsables, a través del miedo y hasta terror, solo nos hará un país débil y sin futuro. Todos sabemos de las normas casi mundiales de distanciamiento físico, seis pies. Pero la falta de consistencia en la información tiene a unos precavidos, a otros con mayor rigor, pero hay otros que se los come el terror.