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A retomar el pensamiento hostosiano Parte I




Por: Juan Ilich Hernández


Aunque en nuestro contexto puertorriqueño “proclamemos” que celebramos el natalicio de nuestro prócer Eugenio María de Hostos el día 11 de enero, no significa que del todo se esté siendo justo con toda su vasta trayectoria histórico social emprendida en los espacios, tanto políticos como culturales. Y el primer gran error que hemos cometido es que en los currículos educativos sean escolares y/o universitarios no se toma en cuenta su icónica huella.


Tanto es así, que, si se hace un ejercicio indagador sobre lo que hoy conocemos como estudios de la mujer y género en Puerto Rico e incluso Iberoamérica, son pocos los que saben que fue Hostos quien defendió tenazmente los derechos de la mujer. Y qué mejor ejemplo, que el de brindarle una plena educación para que pueda salvaguardar sus derechos plenamente.


Eugenio María de Hostos o ciudadano de la América, aparte de ser un incansable luchador por la independencia de Puerto Rico fue un fiel creyente de la unión de los países latinoamericanos; al nivel que los países antillanos hermanos como Cuba, República Dominicana y Haití según su enfoque de sociabilidad deberían trabajar tipo confederación. De este modo se pone sobre el eje un justo convenio colectivo el cual podría ayudar a detener el imparable expansionismo colonialista y geopolítico de los Estados Unidos.


Así que, más allá de ser Hostos un hombre de principios humanistas y socialistas desde su teoría- práctica del deber es a su vez un visionario vanguardista. Estas pinceladas muy características son bien reflejadas en su narrativa, tanto sociológica/científica como prosa/cuentista. Si nos trasladamos a su emblemática novela “La Peregrinación de Bayoán” hallamos una particular estética sobre cómo exponer, describir, detallar y construir toda una ambientación de llevar a cabo un estado de autoconciencia y autocrítica que solo los que peregrinan pueden saber si pueden realizarse tales efectos. A pesar de que dicho texto tuviese dos prólogos y giros psicosociológicos por los distintos eventos históricos-culturales que acontecieron antes e incluso después de su primera edición, Hostos confesó que para esos momentos aún estaba auto- encontrándose.


En esos momentos históricos, los pensamientos liberadores de José Martí en Cuba y Eugenio María de Hostos en Puerto Rico coincidieron significativamente para no solo emancipar su situación colonial/nacional, sino también transformar su sistema educativo con el motivo de llevarlo a las Américas. Quiérase decir, que su modelo educativo está fundamentado e inspirado teórico- prácticamente en nuestras propias raíces y no en las que nos imponen los colonos europeos o norteamericanos.


Por tal motivo, es que el pensamiento hostosiano busca integrar del entorno ético del deber un mismo fin el cual es validar todo tipo razonamiento o pensamiento por medio de los derechos humanos. Este nos dice, que ha sido la razón práctica y la misma conciencia moral las que nos han enseñado cuáles son nuestros deberes y cómo a su vez los podríamos potenciar o alcanzar. Si seguimos esta línea de pensamiento, encontramos que la filosofía de Hostos estaba totalmente entrelazada por corrientes humanistas, positivistas, etc. Es en ese sentido, que su visión de mundo y concepto sobre ser humano completo resulta ser uno abierto, inclusivo, proactivo y sobre todo, consciente de sí, dado que la sociedad está diseñada para las necesidades del ser humano, no para corromperlo.


En suma, la filosofía hostosiana, está totalmente llena de principios innegables e idóneos para el ser humano contemporáneo, justamente como son la sociabilidad, libertad, progreso, verdad, civilización, sensibilidad, entre otros elementos imprescindibles para seguir tomando en consideración… (Continuará)


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