A un año de su llegada


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


Una conmemoración es el recuerdo de un acontecimiento histórico o de una persona destacada mediante la celebración de un acto solemne o fiesta, especialmente en la fecha en que se cumple algún aniversario. Esta semana nuestro Puerto Rico conmemora la identificación en la Isla, de casos de lo que se convirtió en un temido virus, del que poco se conocía en la comunidad en general, el COVID-19, como le comenzamos a conocer.


Hace un año atrás, muy poco conocíamos del mismo. De la información que llegaba, y se difundía públicamente, daba la impresión de que este virus llevaba casi de la mano, la posibilidad de arrebatarle la vida a quien lo adquiría.


Un temor generalizado surgió y una determinación de un cierre en el país, o “lock down” llevó a cabo el gobierno como medida para mantener un control, que permitiera atender, lo que a todas luces, era una emergencia mundial.


Las noticias, nos llenaban de información sobre diversos países en los que el virus avanzaba rápidamente y los sistemas de salud de estos, no eran suficientes para atender la llegada de cientos de ciudadanos contagiados y con severos síntomas. Puerto Rico, de un día para otro cerró. Un sábado, nos dijeron que tan pronto como el siguiente lunes, nadie podía salir.

Comercios, empleos, gobierno, todo cerrado. Fue peor que venir llegar un huracán, que, por lo general, de tres a cinco días si lo tomamos en serio, tenemos para prepararnos, pero aquel domingo, los que entendieron lo que sucedía, alguna preparación llevaron a cabo, pero muchos incrédulos, no lo hicieron.


Un cierre que requirió de mucho aprendizaje, que se prolongó y a algunos casi llevó a la desesperación. El uso de la tecnología y la búsqueda de soluciones para atender la vida diaria a distancia, se convirtió en el asunto más importante para todos. Padres y maestros entrando a un nuevo modelo de aprendizaje, la educación a distancia. Patronos buscando cómo mantener las operaciones, ofrecer los servicios y las gestiones necesarias para generar ingresos, que a su vez mantuvieran los empleos. Fue un gran reto para muchos y para otros, el camino a sucumbir en un cierre permanente.


Cosechas sin atender, barcos que no podían llegar, industrias paralizadas, en fin, cientos de noticias en medios oficiales y otras en medios no oficiales, (como las redes sociales), corrían y confundían pues no podemos olvidar, que hasta el papel sanitario compraban sin parar, porque alguien dijo, que el mismo iba a escasear. Largas filas en algunos comercios, ansiedad y en algunos casos histeria, hacían que la gente actuara, como si la peste bubónica hubiese vuelto a impactar.


Esta semana se cumple un año de haber iniciado esta experiencia, que a estas generaciones, vivir nos ha tocado. Nos manejarnos con más seguridad, pues existe una vacuna. Muchas cicatrices la pandemia ha dejado, una experiencia que, de seguro, ninguno imaginamos. Esto aún no ha pasado, pero es momento de caminar, es momento de despertar a una nueva normalidad, porque sin duda somos más fuertes, a un año de su llegada.