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  • Editorial Semana

Aguas Buenas celebra ceremonia en recordación de estudiantes que fallecieron en accidente en 1978


El alcalde Javier García Pérez junto a la senadora Nitza Morán, el representante Jorge Navarro Suárez y varios de los asistentes luego de colocar una ofrenda floral en el monumento.

Por: José Javier Aponte-Parsi

redaccion@periodicolasemana.net


Ciudadanos, amigos y f amiliares de los once estudiantes que fallecieron en febrero de 1978 cuando la guagua escolar en que viajaban cayó por un precipicio en la carretera PR-790, en el Barrio Juan Asencio de Aguas Buenas, se unieron al alcalde de ese municipio, Javier García Pérez en una ceremonia de recordación.


La actividad, en la que también estuvieron presentes el representante Jorge Navarro Suárez, la senadora Nitza Morán y funcionarios y personal del Municipio, se llevó a cabo en una carpa colocada cerca del monumento eregido en el lugar de la tragedia, en recordación de las víctimas. La parte religiosa fue oficiada por el Padre Sergio del Carmen Espinosa, de la Parroquia Los Tres Santos Reyes, ubicada en la entrada del pueblo.


“Esto fue un evento que unió el pueblo completo de Aguas Buenas y a todo Puerto Rico. Es para nosotros importante y necesario mantener siempre vivo este recuerdo para nuestro pueblo y en honor a las familias de estos once angelitos. Cuando llegué como alcalde ya este acto se estaba celebrando y nosotros lo quisimos mantener y darle continuidad. En todos estos años hemos hecho distintos tipos de conmemoraciones, pero siempre con un mismo objetivo, con el profundo respeto a las familias”, indicó García Pérez, cuya administración compró en el 2019 los predios de la finca donde ocurrió la fatalidad en 1978.


Luego de la ceremonia, el alcalde dirigió a los presentes al monumento que marca el lugar del accidente, donde colocaron una ofrenda floral. El mismo lleva los nombres de todos los niños que perecieron en aquella mañana del 15 de febrero de 1978. Ellos son: Maritza Rivera Garcia, Gladys Esther Vázquez, Minerva Iris Santiago, Carmen M. Morales Cruz, Mariía del Carmen Morales, María L. Negrón Cotto, Pedro Negrón Cotto, José A. Negrón Cotto, Rubén Cruz Aponte, Carlos Rivera Rivera y Daniel Rivera.


“Once niños muy alegres al cielo fueron un dia a visitar a la Virgen y al Padre que nos da vida. Hasta allá todos llegaron con su gran alcarabia. Les contaron sus hazañas y lo que acá acontecía. Ya la familia querida rebosante está de amor porque los niños comparten con la Madre del Señor y el Padre que nos da vida”, dice la inscripción debajo de los nombres grabados en el monumento.


Recientemente se colocaron las placas con los nombres de los once estudiantes, que están colocadas sobre el terreno. Se colocó un tiesto junto a cada una de ellas para que las personas que visiten el lugar puedan colocar una ofrenda floral. El monumento está identificado como un lugar de interés del pueblo.


El alcalde se comprometió a continuar mejorando las facilidades y adelantó que más adelante ofrecerán detalles sobre los proyectos que se harán en ese sentido.


“Esto de es de ustedes, es de la comunidad para que todo el que llegue, a través de un acto de recordación, pueda encontrar una paz espiritual, porque tambien uno encuentra paz espiritual cuando se pone en comunicación con Dios y la naturaleza”, afirmó García Pérez.

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