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  • Editorial Semana

Al cerrar el año


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


Días lluviosos, un clima agradable, recogimiento, calles y avenidas despejadas, eran la orden del día en la Nochebuena y Navidad.


Seguramente, que mientras iba pasando este año 2021, nunca imaginábamos que todo esto volvería a suceder.


Caminábamos rumbo a cerrar un año en el que parecía, que los protocolos y las medidas establecidas, nos llevarían a poder celebrar una Navidad como hace más de tres años, que no celebramos. La mayoría se preparaba para compartir quizás no exactamente como antes, pero bastante parecido a lo que conocíamos, años atrás.


El pasado año 2020, una Navidad con encierro total, el año antipasado 2019, una Navidad que culminó con los temblores, fue el 2018 la Navidad de la recuperación, pero aún enfrentábamos los golpes que no dio el huracán María, que también nubló la Navidad del 2017.


Es muy posible que por lo anterior, tengamos una generación que va creciendo sin conocer la tradición, pues puede que todos estos acontecimientos les haya cambiado su Navidad.


Esta realidad es algo a considerar, pues aún enfrentando limitaciones, a niños y jóvenes los regalos han llegado, pero me pregunto si también les han hablado de la razón de ser de la Navidad.


Me preocupa como cada una de estas experiencias van dejando atrás la tradición y nos enfocamos en regalos, fiestas y vestimentas, pero de la verdadera experiencia que significó el Nacimiento de Jesús en la Tierra, de por qué y cómo en Puerto Rico se celebra, es algo que debemos asegurarnos llevar a las nuevas generaciones.


Al cerrar el año, muchos establecen resoluciones, unos con mucho orden y rigor las proponen y persiguen, otros las dejan en una mera celebración pues nunca hacen nada para hacerlas realidad.


Quizás sería mejor que en vez de esperar al nuevo año, aprovechemos cada día, para tratar de ser una persona mejor. Que vivamos cada día proponiéndonos que hoy es importante y mañana debe ser aún mejor.


Que la Navidad no fue como pensábamos, que la fiesta se canceló, que la mascarilla continúa, que la ropa no se estrenó… no deben ser los lamentos los que al cerrar el año nos acompañen.


Quizás debemos tomar el mensaje que el Universo nos envió: que nos demos cuenta, que la Navidad debe ser en familia, que debemos ser moderados en las fiestas, que debemos medir el vacilón, que la salud es muy importante, que para agradar basta con un detalle, que hay que volver al origen de la verdadera tradición, que no debemos bajar la guardia, que todos debemos ser parte de la solución.


Y al cerrar el año todos brindemos, por un nuevo año de salud, prosperidad y paz.

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