• Editorial Semana

Alianza para descolonizar el País


Por: Prof. Luis Dómenech Sepúlveda


“Está sobre el tapete la suprema definición: ¿O yanquis o puertorriqueños? (Pedro Albizu Campos)


Mientras los medios de comunicación masiva y los grandes intereses del capitalismo estadounidense se concentran en perpetuar el bipartidismo corrupto y afianzar el colonialismo pernicioso, ambos factores responsables indiscutibles de la ruina moral, económica y existencial de nuestro País, los puertorriqueños tenemos la obligación moral de rescatar y reconstruir nuestro país, no desde el yugo del colonialismo y la dependencia de fondos federales, como sugieren ambas colectividades del inmovilismo, sino desde nuestra propia óptica soberana. Solo así tendremos los poderes jurídicos, políticos y constitucionales para impulsar nuestro propio desarrollo económico a la luz de nuestras realidades existenciales. Esa transformación sociopolítica requiere una amplia, vigorosa y solidaria “alianza patriótica” de puertorriqueñistas, soberanistas, libre asociacionistas e independentistas mediante una contundente “sublevación electoral” el martes, 3 de noviembre del 2020. Ese día, le diremos NO al inmoral plebiscito “Estadidad Sí o No” como también rechazaremos masivamente el continuismo del bipartidismo colonial y corrupto cuyo único objetivo es repartirse los diezmados recursos de la Patria entre las oligarquías, empresas multinacionales y los amigos del alma. Ese junte patriótico es un imperativo nacional impostergable.


Las ‘alianzas patrióticas’ han dado excelentes resultados particularmente cuando se trata de defender la dignidad, la honra y el honor del País. Recordemos la multitudinaria marcha en el 2000 frente a Plaza Las Américas en repudio a los bombardeos de la Marina de Guerra en Vieques, la cual culminó con su salida fulminante el 1 de mayo de 2003. Recordemos igualmente el boicot convocado por el PIP contra el plebiscito del 11 de junio de 2017 auspiciado por el gobierno de Ricardo Rosselló. Originalmente, el PIP lo había favorecido porque incluía entre las alternativas descolonizadoras ‘independencia/libre asociación’, mientras descartaba el ELA colonial por tratarse del problema mismo, pero luego lo boicoteó cuando el Departamento de Justicia de EE.UU. impuso el ELA colonial entre las alternativas a cambio de un estipendio de $2.5 millones para educación política. Solo el 23% del electorado participó en esa contienda plebiscitaria restándole no solamente credibilidad y seriedad al anexionismo sino que quedó inequívocamente confirmado que la estadidad nunca ha formado parte de la agenda del ‘americano’. Finalmente, en el ‘Verano 19’ tuvimos la más contundente ‘alianza patriótica’ de nuestra historia política cuando el pueblo de Puerto Rico le exigió la renuncia al gobernador Rosselló Nevares por su incapacidad, inmadurez y falta de decoro por sus insultos cibernéticos. Ello culminó en la primera renuncia de un gobernador puertorriqueño en nuestra historia política.


Convocar alianzas para perpetuar la colonia y el bipartidismo corrupto es francamente antipatriótico. Las colonias requieren alianzas para romper el yugo y las cadenas del colonizador. Culminemos la gesta inconclusa de Betances, Hostos, De Diego, Albizu, Concepción de Gracia, Juan Mari, Cancel Miranda. Lolita Lebrón y Lola Rodríguez de Tió. Todos ellos ofrendaron vida, libertad y hacienda por nuestra libertad y soberanía política.

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