Apologistas mediáticos del bipartidismo colonial


Por: Prof. Luis Dómenech Sepúlveda


Los diversos medios de comunicación (prensa, radio, televisión, cibernética, redes sociales) representan un valioso recurso para la participación ciudadana y el cultivo del proceso de enseñanza-aprendizaje que con tanta rigurosidad ejercen nuestros centros educativos y otras instituciones análogas. Con sus virtudes y defectos, siempre he creído en la necesidad de estos para el fortalecimiento de la libertad de expresión, divulgación de noticias y el desarrollo del pensamiento crítico.


Sin embargo, tal y como hemos indicado en instancias anteriores, “hay medios y hay medios”. Algunos, influenciados por el lucro, “rating” y mercadeo, continúan aferrados al bipartidismo colonial con el objetivo de preservar el “Status quo” y rendirle culto al saqueo institucional que emana del neoliberalismo y las asignaciones federales. Algunos no solo cuentan con sus propios comentaristas, sino que también han saturado sus espacios con incondicionales del “bipartidismo colonial” al servicio del régimen colonial que nos ha tocado vivir desde 1898.


Resulta intrigante la gran cantidad de abogados, así como economistas y académicos desempeñando el triste papel de “traductores del bipartidismo colonial”. No tan solo se dedican a defender el imperialismo y el neoliberalismo depredador, sino que pretenden difamar y demonizar a los defensores de la dignidad e independencia de Puerto Rico, único derecho inalienable ante los foros internacionales. Muchos de ellos se caracterizan por su intolerancia y carácter reaccionario y represivo ante la disidencia ideológica. Por supuesto, ellos viven incondicionalmente amarrados a los burros y elefantes de la cofradía política de la metrópolis, responsables absolutos del régimen de subyugación y explotación de nuestros tiempos. Sencillamente, son “yancófilos” atrapados en cuerpos de puertorriqueños”.


A esa casta de apologistas pertenecen Ignacio Rivera, Leo Díaz, Carlos Díaz Olivo, Luis Dávila Colón, Ángel Cintrón, Kenneth McClintock, Ernie Cabán, Antonio Negrón García, Jay Fonseca, Gerardo Carlo, Héctor Reichard, Zoé Laboy, Antonio Quiñones Calderón, Zulma Rosario, Orlando Parga, Carmelo Ríos, Enrique Cruz, Carlos Mercader, Ramón Rosario y otros. Todos ellos idolatran la “colonia permanente”, la “ciudadanía ajena” y la “dependencia perniciosa” como factores indispensables para la sobrevivencia colectiva. ¡Renegados incondicionales!


Por su parte, aunque “enchapados de puertorriqueñismo colonial”, agréguele a ellos a los activistas mediáticos Alejandro García Padilla, Inés Quiles, Ángel Rosa, Gustavo Vélez, Roberto Prats, Ferdinand Pérez, Luis Herrero, Marcia Rivera, Armando Valdés, Ferdinand Mercado, Eudaldo Báez Galib, Aníbal Acevedo Vilá, Héctor Luis Acevedo, José Nadal Power, José Alfredo Hernández Mayoral, Luis Pabón Roca, Leo Aldridge, Jorge Colberg y otros. Todos ellos han demostrado ser fieles defensores del bipartidismo colonial y del neoliberalismo depredador que nos impide desarrollarnos sostenidamente como pueblo antillano, caribeño y latinoamericano.


Todos ellos y ellas, son parte de nuestro problema colonial.