• Editorial Semana

Caguas y el plebiscito de 1967


Prof. Miguel A. Rosario Lozada


La ley #1 del 23 de diciembre de 1966 establecía la celebración de un plebiscito de status a ocurrir el 23 de julio de 1967. En este evento electoral, los puertorriqueños debían seleccionar entre Estado Libre Asociado, Estadidad o Independencia. Pero, la división interna del movimiento estadista indirectamente dificultaría una posible victoria de esta opción. El Partido Estadista Republicano (PER), dirigido por Miguel Ángel García Méndez, decide no participar del mismo porque era “uno no concurrente” y el “sentimiento de la estadidad era decididamente minoritario para entonces”. La facción dirigida por Luis A. Ferré, que tenía todas las intenciones de participar, funda la organización de Estadistas Unidos, precursora del Partido Nuevo Progresista, que llevará el mensaje de la estadidad a los electores. El Estado Libre Asociado obtuvo 425,132 votos; la estadidad 274,312 votos y la independencia 3,601 votos.


¿Qué sucedió luego del plebiscito? Nada. La Cámara federal no prestó atención a los resultados y el pleno del Senado dijo que serían “de carácter informativo”. Como parte del análisis que estamos realizando, utilizaré el semanario La Semana de Caguas para estudiar la propaganda política referente al plebiscito de 1967 y la estadidad. En un recuadro de la publicación se informa que, contrario a la cúpula del partido, el comité municipal del PER le brindaba total apoyo a Estadistas Unidos. La propaganda política en la región de Caguas iba enfocada en los beneficios económicos que brindaría la estadidad a Puerto Rico, mientras Ferré hablaba a nivel nacional del poder para gobernarnos nosotros mismos, fuera de la cláusula territorial, dentro de la federación de estados que conforma los Estados Unidos.


La primera propaganda estadista que salió en La Semana fue estilo tirilla cómica en la edición del 9 al 15 de marzo de 1967, donde una mujer de mediana edad le dice a una anciana que “si fuésemos estado, los ancianos recibirían una ayuda directa de $62.50 al mes”.Ésta responde “bendito, lo que recibo ahora son uno míseros $7.50”.


Otro ejemplo de la propaganda política es la exaltación de Estados Unidos como potencia próspera y económica. En una publicación del 16 de marzo de 1967 se encuentran dos personas dialogando sobre que “ser estado cuesta dinero”. La contraparte le responde argumentando que “ningún estado se ha arruinado, todos los territorios en vez de perder han ganado convirtiéndose en estado” .


Por otro lado, el Partido Popular Democrático (PPD) se encargó de atacar directamente la figura de Ferré. En distintas publicaciones entre abril y julio de 1967, lo acusaban de engañar al pueblo con el significado de la estadidad. Muñoz sentenciaba que “un voto por la estadidad por miedo a la independencia es como si un hombre se suicidara para evitar que un fantasma lo matara y ese fantasma es Luis A. Ferré”. Mientras, un grupo de cagüeños aludió que al pedir la estadidad, nos venderíamos nosotros mismos y las futuras generaciones.


Para sumarle a la tensión política, entre mayo y junio de 1967, el banco Caguas Federal, cuyo presidente José M. Feliciano era también Vicepresidente de Fomento Industrial, publicó propaganda exaltando el desarrollo económico, construcción de viviendas, edificaciones, complejos, urbanizaciones, como parte del progreso que se daba bajo el PPD, tanto local como a nivel nacional, infiriendo al parecer que había un progreso económico que con la estadidad no se encontraría.


Como vemos, la prensa va a ser una herramienta poderosa para las fuerzas políticas llevar su propaganda. El mensaje estadista en Caguas estuvo matizado por los beneficios económicas que podía traer la estadidad versus la estabilidad económica y desarrollo sostenible que el Partido Popular Democrático y el Caguas Federal promovieron en su campaña contra la estadidad. A su vez, la dualidad en el mensaje estadista (soberanía y autonomismo v. ayudas económicas) pudo contribuir a la confusión en el electorado y a la derrota de la estadidad en el plebiscito de 1967.