Cerrando las vacaciones


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


En la idiosincracia puertorriqueña, la primera semana de Agosto, ha sido siempre señal, de que debemos ir cerrando las vacaciones. Las familias llevan a cabo las últimas actividades del verano, ida a la playa, viajes, cruceros cuando se podia, paseos prolongados, entre otros. No porque no se puedan llevar a cabo en el resto del año, pero si, porque todos nos preparábamos para regresar a la escuela y a los trabajos, de manera regular, como lo conocemos en Puerto Rico.


En un año que sigue impactado por lo que nos ha dejado la Pandemia, me preocupa que lo que era parte de nuestra vida como pueblo, se haya afectado adversamente o hasta lo perdamos, pues somos un pueblo que a veces parecemos tener corta memoria histórica. Digo esto, pues Agosto era sinónimo de todos volver al trabajo y la escuela. Teníamos cultura de trabajo y de estudios. Hasta hace un tiempo, ver a una madre con sus niños en edad escolar en tiendas o agencias de gobierno en dias de semana, hacía que nos preguntaramos, ?que hara ese niño fuera de la escuela hoy?. Y aunque no voy a discutir las razones, la verdad es, que mucha gente, tenían hasta dos trabajos.


Despues de año y medio fuera de las escuelas, me pregunto, cuantas familias preferirán quedarse con sus hijos en casa, algunos alegando que es para evitar contagios. ?Realmente los tendran en la casa protegidos las veinticuatro horas y en año y medio no han salido, no los han llevado a playas, comercios, casa de familiares y amigos? La ciencia ha avanzado mucho y los CDC y organizaciones de pediatría han informado, el COVID-19 en los niños se manifiesta como un leve catarro en unos y fuerte en otros. Pero sólo aquellos con condiciones que comprometen al sistema inmunológico están en riesgo de verse seriamente afectados (no son estos la mayoría). Como pueblo no podemos perder el valor de la educación por miedo o falta de información.


Protocolos específicos para las escuelas se han establecido y no quiere esto decir, que nunca llegará algún niño(a) desde su casa contagiado. Protocolos se deberán seguir, pero peor será, aterranos y terminar con la cultura que nos ha caracterizado, en la que cerrando las vacaciones, todos nos preparábamos, para el regreso a la escuela con ilusión y entusiasmo.


Hablemos del trabajo, eso sí que es de preocuparnos. Que llegues a un establecimiento de comida rápida y en la bolsa te coloquen una hoja promoviendo ofertas de empleo, que en vitrinas, periódicos y carteles en las calles por doquier, lluevan las ofertas de empleo y que cierren los comercios temprano por falta de empleados… eso sí, que es de preocuparnos. ? Dónde quedó la cultura de trabajo?


Sin duda por la pandemia, ayudas se habian necesitado, pero cuidado que no ocurra como en aquel modelo que ofreció ayuda y vivienda, buscando que el puertorriqueño hechara pa’lante y por otros intereses se fortaleció y resultó, que no se movieron y generaciones, del gobierno vivieron.


Es momento de movernos y a la escuela y al trabajo regresar, porque con el COVID debemos aprender a vivir, como con otras temibles enfermedades. Comencemos por educarnos, (no con facebook que bastante desinforma), para eliminar el miedo que nos paraliza y evitemos que la pereza y el mantengo crezca, pues solo así nos pondremos de pie, cerrando las vacaciones.