Cerrando mayo


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


En estos días que cierran el mes de mayo, vemos cómo continúan el esfuerzo en el país para la inmunización de la población, a través de la vacuna contra el COVID-19. Ya muchos padres, madres o encargados han llevado a sus hijos a vacunarse y las cifras que el Departamento de Salud informa sobre hospitalizaciones y fallecidos, muestran números más bajos. Pero es importante no confiarse, ni bajar la guardia y continuar este esfuerzo de vacunación por el bienestar de todos, pues en momentos difíciles el compromiso cívico debe estar por encima del interés o pensamiento individual.


Mientras dichos esfuerzos se llevan a cabo en Puerto Rico y levantamos las esperanzas de ir dando pasos a la recuperación, dando una mirada a lo que pasa en el mundo, vemos a un país como la India, que enfrentan un muy mal momento con el COVID-19 y casi se ha vuelto inmanejable la situación. Para colmo de males, un huracán les amenazaba en estos días. Tema del que pronto debemos hablar pues se acerca para nuestro país, la temporada de huracanes.


Mientras el COVID reta a sociedades y gobiernos, como si fuera poco, los israelíes bombardean la franja palestina de Gaza. Cientos de muertos, algunos, familias completas, que como en toda guerra, son ciudadanos que se convierten en víctimas de estos episodios bélicos que surgen por las pasiones de los gobiernos, la falta de diálogo, la obstinación de algunos y creencias, que se ponen, por encima de la vida de la gente.


El mundo, está enfrentando retos que requieren de evaluar cómo con nuestra acción individual podemos ayudar y lograr volvernos a juntar y vivir en verdadera comunidad.


Los medios de comunicación nos ponen en contacto con el mundo y nos dejan ver cómo además del COVID, otros serios asuntos impactan al mundo. A veces cosas triviales nos nublan la vista y nos ocupan el tiempo y los diálogos que sostenemos con familiares, compañeros de trabajo y amigos. Hablemos de lo importante e invitemos a correctamente actuar.


Es tiempo de juntarnos en propósito, de cuidar unos de otros, de entender lo que a cada uno le toca hacer y respetar las medidas que se requiere de todos y por todos, pues el mundo realmente es pequeño, el COVID, nos lo dejó ver.


El mundo está convulso, el planeta impulsa cambios, continúan las luchas en lugares que poco han visto la paz y mientras en Puerto Rico, dedicamos tiempo y dinero, a temas que de seguro nada tienen que ver con lo que, en el país debe ser la prioridad.


Casi termina el mes de mayo y ya se acerca el verano, tiempo que en nuestro país nos relajamos, descansamos y de las malas noticias nos alejamos. Pero continúa el esfuerzo en el país de vacunar a adultos, jóvenes y adolescente con el objetivo de lograr la llamada inmunidad de rebaño. Solo esto nos permitirá, regresemos a una casi normalidad. Si es nuestro deseo que a las escuelas y universidades regresemos con bastante normalidad, estamos llamados a unirnos en este esfuerzo de vacunación y de continuar cuidando el distanciamiento y haciendo uso de mascarillas.


Del resto del mundo no olvidemos, que cada país sus retos enfrenta. Mientras otros reciben bombas de enemigos externos, en el caso de Puerto Rico, es nuestro enemigo en estos momentos, cada uno de los que olvidamos que la Pandemia no se ha ido y actuamos con exigencias y poca cooperación. Sobre todo, cuando se nos hace más importante un viaje, una fiesta o una celebración, olvidando que necesitamos de todos, para poner en control este mal que nos aqueja.