• Editorial Semana

Con corazón cagüeño la selección de voleibol


Por Jorge L. Pérez/JPG Media Group

Fotos suministradas


El éxito de la selección nacional femenina que acaba de ganar la medalla de plata en el Norceca de Guadalajara y clasificar para el Mundial de 2022 es posiblemente un reflejo del impulso que Caguas le ha venido dando a ese deporte en los últimos años.


En efecto, cinco de las 12 jugadoras del equipo -Diana Reyes, Jennifer Nogueras, Pilar Marie Victoriá, Paola Rojas y Natalia Valentín-, son cagüeñas o al menos se desarrollaron en la legendaria escuela de las Criollitas, lo que en cierto modo se combina con los cinco campeonatos consecutivos obtenidos por las Criollas en la liga superior para ilustrar ese protagonismo.


Incluso, Gabriela Alicea, que ahora pertenece a Ponce, debutó como novata con las Criollas en la temporada de 2020, y Génesis Collazo, ahora con las Sanjuaneras, antes militó con las Criollas.


Pero el experimentado técnico Juan Carlos ‘Manota’ Rodríguez cree que ese flujo constante de estrellas salidas de Caguas va a disminuir.


“Hubo un tiempo en el que prácticamente todos los equipos tenían jugadoras de Caguas”, dijo, “porque salían de las Criollitas”.


“Pero ahora eso ha evolucionado”, agregó. “Han ido saliendo más clubes y ya los padres no tienen que necesariamente llevar sus hijas a Caguas”.


“Yo creo que quizás este va a ser el último grupo grande”, agregó Rodríguez, natural de Guayanilla y radicado en Cayey, pero casado con la otrora estrella de las Criollas, Sandra Gálvez.


Juan Carlos, quien regresó al cuerpo técnico del equipo nacional adulto compo asistente de Fernando Morales, después de haber asistido durante tres años a Juan Carlos Núñez en esa función a mediados de la década pasada, es también el dirigente del equipo nacional de Sub 20 y dirige su Escuela Técnica de Voleibol Manota, ubicada en Bairoa, por lo que está en contacto directo con el talento que viene desarrollándose.


“En mi escuela hay una que estoy seguro que va a llegar”, dijo, mencionando a Yarianis Suárez. “Es una jugadora que solo lleva tres años jugando, pero tiene 16 años, mide 6’2” y es muy disciplinada”.


“Juega como medio y como opuesto, está en la preselección juvenil y quiere jugar en la NCAA”, continuó.


La jugadora es natural de Cidra, pero tiene algo más de cagüeña, aparte de estar en la escuela: “Ella vive en una urbanización de Cidra, pero que tiene tres calles que pertenecen a Caguas”, dijo el dirigente, riendo.


Manota, entretanto, aun se encuentra disfrutando del subcampeonato logrado por la selección adulta, que disputó el campeonato de Norceca hasta un quinto set con la República Dominicana.


“Fernando se los había dicho desde un principio, que, aunque con solo tres prácticas, el juego del equipo iba a ir mejorando según avanzara el torneo, y así fue”.

“Las jugadoras tuvieron mucha disciplina y mucho ánimo en todo momento”.

Rodríguez espera, naturalmente, que el equipo tenga mucho más tiempo de preparación antes del Mundial.


“Eso sería lo ideal: quizás que podamos concentrarnos en las practicas desde tres meses antes del Mundial, luego de que termine la temporada de voleibol”, dijo finalmente.