• Editorial Semana

Confiemos en la Ciencia


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


Esta semana fue muy comentado el intercambio de ideas entre un grupo de médicos y unas personas que alegaban ser representantes de los grupos antivacunas, intentó llevar a cabo, un programa de comentarios y análisis de noticias y asuntos de interés en el país que se presenta por uno de lo canales locales de televisión.


Digo que intentó, porque no creo que se produjo lo que siempre es bueno e importante, que es darle la oportunidad al pueblo de que veamos el intercambio de ideas, que se promueva el diálogo constructivo y poder compartir los puntos de un lado y de otro, pero siempre, dentro de un marco de respeto, con información seria, de valor y con contenido respaldado en fundamentos sólidos y probados.


El asunto de la Pandemia sigue siendo una tendencia marcada, en los temas de los espacios de trabajo, comercios, reuniones entre amigos y familiares. Esta semana en particular, que hemos visto como los números han ido incrementando, tanto de infectados, hospitalizados como fallecimientos, la presentación de una confrontación de un grupo de medicos y los llamados antivacunas, fue tema que sonaba fuertemente.


Vimos un grupo de médicos que lucieron muy bien documentados, no solo defendían, sino que también explicaban el valor de la vacuna y la importancia y necesidad de vacunarse para poder detener esta preocupante situación que estamos enfrentando, ante la variante del COVID-19 que anda llevándose vidas por doquier. Contundentes estadísticas y un diálogo constructivo les caracterizó.


Por otro lado, unos alegados representantes de los llamados grupos antivacunas, no solo se presentaron con informaciones que fueron desmentidas unas, probada como incorrectas otras, dejaron ver intereses particulares y que realmente no están por Puerto Rico, si no por ellos mismos y lo que los mueve. Hasta el más ignorante se daba cuenta, de que no contaban con argumentos ni evidencia válida alguna, ¿cómo decidir no vacunarse basados en lo que ellos decían?. Lo peor, hubo quien perdió la tabla y hasta el respeto a los medicos faltó. Recordé entonces, que quien en el diálogo necesite atacar, es porque no tiene argumentos serios que presentar.


La vacuna de este temible mal, es producto de los avances de la Ciencia. Este temible mal, unió a los científicos del mundo y con relativa prontitud se creó desarrolló una vacuna que al mundo entero, del COVID -19 puede salvar. Entonces, por qué no confiar en la ciencia que hombre y mujeres de buena fe y gran compromiso mundial trabajaron.


A esta fecha, quien no ha escuchado de alguien que como decimos, el COVID-19 se lo llevó? y al preguntar te enteras que no confió en la ciencia y no se vacunó? Pero dónde murió, en su casa, en la iglesia donde escucho que no se debe vacunar, en el parque, barra o lugar donde se sentía que nunca se iba a contagiar? ?O murió en un hospital, al que fue a ver si la ciencia que aplican los medicos y enfermeras lo podía salvar?. ?A dónde quedó la desconfianza en la ciencia?


Sin duda esto suena duro, pero lo que vemos, más, que claro está. Te pregunto: ¿Cuál es tu fundamento si a vacunarte no has ido ya? Confiemos en la ciencia y ayudemos a detener esto ¡ya!