• Editorial Semana

Conmemoración del Cerro de los Mártires


Por: Prof. Luis Dómenech Sepúlveda


“Patria es humanidad” (José Martí)


Este domingo, 25 de julio, ante el más estricto protocolo contra el Covid-19, se conmemora el 43 Aniversario del infame asesinato de los jóvenes independentistas, Carlos Soto Arriví (18 años de edad) y Arnaldo Darío Rosado (24 años) ejecutados a sangre fría por la policía de Puerto Rico en el Cerro Maravilla de Villalba. Ambos jóvenes fueron vilmente entrampados, emboscados y ejecutados por un escuadrón de fusilamiento de la Policía de Puerto Rico cuando alegadamente éstos planificaban destruir las torres de comunicación localizadas en los predios del Cerro Maravilla. Toda la evidencia investigativa demostró inequívocamente que los jóvenes, al momento de ser detenidos, estaban totalmente desarmados y solo llevaban consigo una caja de fósforos y una pequeña lata de esterno. Igualmente se comprobó que la División de Inteligencia de la Policía colonial, influenciada fuertemente por el fanatismo anti independentista del anexionismo antipatriótico, actuó no solamente maliciosa y caprichosamente para escarmentar a la juventud independentista, sino que su vil ejecución ha sido catalogada como un vil asesinato de odio.


Como se recordará, este tenebroso y despreciable acto ocurrió durante la gobernación del fenecido gobernador anexionista, Carlos Romero Barceló, quien declarara héroes, en un acto político en Bayamón, al escuadrón de fusilamiento que ejecutó caprichosa y cobardemente a los dos jóvenes independentistas. Recuérdese, igualmente, que los dos jóvenes habían sido manipulados e inducidos a viajar al Cerro Maravilla por el agente encubierto de la División de Inteligencia, Alejandro González Malavé. Para ello, procedieron a secuestrar en Ponce al taxista, Julio Ortiz Molina, para que los condujera al Cerro Maravilla. Allí los esperaban, fuertemente armados, toda una unidad de gatilleros prestos a disparar a mansalva contra la vida de los jóvenes patriotas. Curiosamente, González Malavé, el agente encubierto, solo recibió un supuesto rasguño en una de sus manos. Posteriormente, dicho agente fue ajusticiado frente a la residencia de su señora madre en Santa Juanita, Bayamón, pero su asesinato nunca ha sido esclarecido.


De acuerdo con los datos investigativos, conviene subrayar que originalmente los jóvenes independentistas, Soto Arriví y Arnaldo Rosado, acompañados entonces por el siniestro agente encubierto, se dirigían a lo actos del Partido Nacionalista Puertorriqueño celebrados en Guánica cada 25 de julio en repudio a la invasión y colonización de Puerto Rico de parte de las tropas estadounidenses. Sin lugar a duda, el asesinato de estos dos jóvenes patriotas en el Cerro Maravilla forma parte de la infame y oscura trayectoria de represión contra el independentismo puertorriqueño desde la conquista en 1898. Agréguele a ello la Masacre de Río Piedras (1935), la Masacre de Ponce (1937), Jayuya (1950) y el encarcelamiento premeditado de Pedro Albisu Campos y cientos de independentistas por el solo delito de luchar por el derecho inalienable de los puertorriqueños a su libre determinación e independencia.


Para esta solemne conmemoración, el compañero Dennis Márquez, Representante por el Partido Independentista Puertorriqueño, tendrá a su cargo el discurso del día.