• Editorial Semana

Dalmau emerge como líder de cambio


Por: Prof. Luis Dómenech Sepúlveda


“La Patria no le pertenece a nadie en particular, pero si así fuera, le pertenece a los que le sirven con honor, decoro y dignidad” (José Martí)


Definitivamente, el gran campanazo de las elecciones generales del pasado 3 de noviembre   de 2020 resultó ser el surgimiento de Juan Dalmau como nuevo líder moral y máxima esperanza para la redención y emancipación del pueblo de Puerto Rico. Realmente, la desprestigiada campaña de miedo, mentiras y demagogia lanzada por los apologistas del colonialismo y el anexionismo antipatriótico no logró neutralizar la impresionante presencia y el convincente mensaje de saneamiento gubernamental y reconciliación nacional de Juan Dalmau en representación del Partido Independentista Puertorriqueño. Dalmau no solamente logró quintuplicar la cantidad de votos recibidos por el PIP en toda su historia (170,000) sino que neutralizó la tradicional campaña de miedo permitiéndole alcanzar la mejor demostración electoral del PIP desde 1952.  Recuérdese que en las elecciones de 1952 el PIP se convirtió en el segundo partido de Puerto Rico con el 19% de los votos (126,000 votos) más quince legisladores mientras el Partido Estadista Republicano apenas alcanzaba el 12% de los sufragios. Juan Dalmau ha logrado presentar ante el pueblo de Puerto Rico la alternativa de Patria Nueva no como instrumento “separatista” sino como un recurso socialdemócrata para unirnos a la corriente económica de los demás países libres y soberanos incluyendo, por supuesto, a Estados Unidos. 


Francamente, como independentista consuetudinario confieso que jamás había sentido tanta contentura como la que sentí la noche del 3 de noviembre. Primero, porque la colectividad ha quedado oficialmente inscrita tras cuatro intentos consecutivos. Segundo, porque María de Lourdes Santiago y Denis Márquez ganaron sus respectivos escaños legislativos por acumulación al Senadora y la Cámara) con la mayor y segunda cantidad de votos respectivamente. Tercero, porque mi hijo Jason, candidato a alcalde por el Municipio Autónomo de Caguas, superó todas las expectativas con un honroso 14% del sufragio electoral, que lo convirtió en el candidato a alcalde independentista con el mayor porciento de votos en todo el País.


La última gran contentura la habíamos experimentado durante las elecciones del 2000 cuando Rubén Berríos logró, no solamente paralizar los bombardeos de la Marina de Guerra en Vieques, sino que también superó el 5.5% del sufragio electoral como candidato a la gobernación de Puerto Rico con más de 105,000 votos. A partir de entonces, los enemigos de la independencia lanzaron una infame campaña contra la colectividad para fortalecer, con el voto independentista, el desprestigiado bipartidismo colonial. Gracias a la perseverancia, la constancia y nuestra fe en el pueblo de Puerto Rico, logramos mantenernos en pie de lucha.    


Por supuesto, tenemos que evitar caer en actitudes triunfalistas. Los resultados de las pasadas elecciones representan únicamente la punta de lanza para fortalecer nuestra colectividad y llevar el mensaje de emancipación y reconciliación nacional durante todo el cuatrienio.


Recordemos que la juventud puertorriqueña ha dejado inequívocamente demostrado no tenerle miedo al derecho a su propia libertad.

Suscríbete a nuestro boletín

© Editorial Semana, Inc.

Calle Cristóbal Colón Esquina Ponce de León #21 Caguas, PR, 00725

icono.png