De lo negativo a lo positivo


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


La vida es un caminar y un cúmulo de experiencias vividas. Como decidimos tomarlas o interpretarlas, hace la diferencia en nuestra forma de sentirnos, en nuestro estado mental y emocional, en cómo continuaremos nuestro caminar.


Todo lo vivido en tiempos recientes nos hacen mantenernos en reflexión pues cada nueva experiencia o situación vivida, debemos aprovecharla para crecer y aprender de ella. Como nos sentimos respecto a algo está sujeto a nuestros principios, forma de ver la vida, cosas en las que creemos, a nuestra formación o educación y, sobre todo, a cómo hacemos uso de todo eso.


El mundo ha ido evolucionando, las tecnologías aumentan y se refinan, el acceso a la información en la mayoría de los casos está al alcance de un botón. Enseres y artículos que nos hablan y herramientas que con sólo darles un comando operan, es parte de los cambios que vivimos a lo que muchos llaman progreso. Sin embargo, debemos preguntarnos si va de la mano todo ese avance, con el ver cómo cada vez más, acechar, suicidar fríamente o planificadamente a alguien, lo que también es parte de lo que a diario vivimos, es señal de progreso. Conductas que parecen más de animales feroces que no razonan, que sólo van tras su presa sin razonamiento alguno.


En estos días, todo Puerto Rico se consternó con la forma que un joven con destrezas para reaccionar con agilidad, rapidez y alguna inteligencia técnica reaccionó para suicidar tres policías y dejar otro herido. Con esas cualidades, sin duda, ese joven bien encaminado pudo haber sido una herramienta que aportara en la fuerza laboral del país.


Sin duda dicha vivencia tocó y estremeció a todo el país. Llenarnos de rabia, quedarnos en el dolor, en el asombro o en la pena, son todas posibilidades que tenemos para escoger, como parte de la reacción a tan impactante experiencia. Sin embargo, escoger por evaluar lo sucedido y buscar otras consideraciones nos hará movernos de lo negativo a lo positivo.


Escoger por, pensar en qué le faltó a este joven como persona y qué lo llevó a escoger ese camino, es parte de los que debemos entender para juntos trabajar gobierno, instituciones y ciudadanía trabajar juntos para que no volvamos a vivir una experiencia como esta. Cuando así lo hacemos nos movemos de la pena y el miedo que nos paraliza, a la búsqueda de opciones y comprensión de que hay muchos seres humanos vacíos que sólo reaccionan como fieras en descontrol. Con eso es que debemos trabajar.


Educación, fe, oportunidades que hagan sentirse con valor a niños, jóvenes y adultos.

Modelos a seguir que demuestren que la vida vale más que el dinero y alinear acciones que construyan mejores seres humanos, será parte de lo que haga de este un mejor país. El país es más que sus playas, montes, valles, pueblos y ciudades, un país es su gente. Cuando logremos que en el corazón de la mayoría se siempre el deseo de buscar de cada cosa la oportunidad y lo positivo, cuando aprendamos a ser responsable, más, que de ver quién es el culpable. Entonces, aun con la adversidad, que siempre es parte de nuestra humanidad, viviremos de forma diferente.