• Editorial Semana

De todo un poco en el gimnasio de La Mesa


Carolyn comparte con Joel Colón, quien ha rebajado drásticamente de peso.

Por Jorge L. Pérez/JPG Media Group

Fotos Pepo Pereira/Municipio de Caguas


El Fitness and Kick Boxing Gym de la comunidad de La Mesa, en Caguas, siempre ha tenido una oferta variada para sus usuarios, aunque durante un tiempo se le identificó principalmente con el boxeo.


Era lógico que fuera así, ya que su presidente, Rubén Flores, era entrenador de boxeo, y su sobrina, Carolyn Camacho, actualmente vicepresidenta, era una destacada peleadora aficionada.


“También muchos de los que venían al gimnasio lo hacían por el boxeo, así que nos concentramos en eso”, dijo Carolyn.


Con el tiempo, sin embargo, el énfasis se ha inclinado hacia la condición y la tonificación física, especialmente de personas que quieren perder algunas libritas.


“Tenemos incluso muchas mujeres que vienen a bajar de peso, aunque les damos de todo: destrezas de combate, de defensa…”.


Certificada por el DRD como líder recreativa, como entrenadora de boxeo por la Federación Puertorriqueña de Boxeo, así como en nutrición, aptitud física, Carolyn, quien es también la secretaria de la junta comunitaria de La Mesa, está particularmente orgullosa de la mejoría que han registrado algunos de los socios del club, que opera los lunes, miércoles y viernes de 5 a 8:00 p.m.


Y tal vez el caso más dramático sea el de Joel Colón.


“El es un vecino de la calle 9 de aquí de La Mesa”, dijo sobre el hombre de menos de 50 años de edad.


“Hace par de años su esposa vino a pedirnos que lo ayudáramos, porque, aunque era un hombre joven, él estaba tan pesado que no podía ni caminar y estaba en una silla de ruedas”.

Poco a poco, Joel comenzó a visitar el gimnasio y a ejercitarse.


“Al principio, incluso estando en la silla de ruedas, lo pusimos a darle puñitos al saco, y así empezó a sudar y a bajar de peso”.


En resumidas cuentas, Colón bajó de un peso de unas 325 libras a las 240 que aproximadamente marca ahora, y se levantó de la silla de ruedas.


“Incluso para las últimas peleas que yo hice él me ayudó, poniéndose el peto para que yo lo golpeara moviéndose por el ring”, dijo Carolyn.


Carolyn agregó que aunque el gimnasio opera privadamente, está en proceso un pedido para que el municipio de Caguas le preste ayuda.


“Es en especial con la compra de equipo: los guantes que tenemos están un poco viejos y, cuando se mojan, empiezan a descascararse y no se pueden usar”, explicó.


“Y también necesitamos una máquina grande para cortar la grama, porque el área en que estamos es grande y hay mucha grama que cortar”.


Para ayudarse también, el gimnasio llevó a cabo un bazar el sábado 18 y el domingo 19 de septiembre.


“Tuvimos de todo: ropa de adultos, de bebé, plantas medicinales y de jardín, y también tuvimos frituras, piña colada…”.


Y a los que engordaran, naturalmente, también les suplían las instalaciones necesarias para que volvieran a bajar de peso.