De verano a Navidad


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


Iniciamos el mes de junio.


En esta hermosa Isla, que comience este mes, por seguramente por nuestro clima tropical que impacta nuestra tradición cultural, es pensar en recesos, playa y sol.


Recuerdo haber escuchado a una compañera de trabajo en una agencia de gobierno, hace años atrás, decirme, en este país llega el verano y las Navidades y la gente olvida los dolores y las penas y ni servicios vienen a buscar. Desde entonces, me di cuenta de que el Boricua tiene dos temporadas que espera con entusiasmo y para las cuales nos preparamos y a veces luego nos lamentamos. Nos lamentamos de las libras que aumentamos, de las deudas que tomamos y cuando se acaban, nos lamentamos de que se hayan acabado. Y ahí decimos, yo soy Boricua, pa’que tú lo sepas.


Iniciamos el mes de junio y con él, la temporada de huracanes. Y si disfrutamos y nos preparamos para lo bueno de este periodo de tiempo, cada vez se hace más necesario prepararnos para los retos que también son parte de esta zona tropical, los huracanes.

En esta temporada no todo debe ser fiesta, viajes y vacaciones. Debe ser tiempo para repasar planes e iniciar la preparación para cualquier evento que la Naturaleza nos pueda hacer enfrentar.


Las experiencias de los últimos años con los asuntos relacionados a huracanes y otros eventos de la Naturaleza, nos llevan a reconocer que, como ciudadanos, cada día más, debemos comprometernos con nosotros mismos y asegurarnos de estar preparados para esta temporada, que empieza con la ilusión del verano y cierra con el comienzo de la ilusión de la Navidad. Del primero de Junio al primero de Diciembre.


Entre temporada y temporada festiva debemos estar alerta y no obviar la preparación, aunque espero que después de Irma y María hayamos dejado aquella actitud Boricua, de cuando se anunciaba un fenómeno atmosférico, que nos hacía decir, “ ¡ay eso no viene na’!” .


Si las noticias escuchamos, debemos recordar, que se comenta que un significativo número de fenómenos atmosféricos se proyectan ocurrirán.


No estamos para pasar por alto lo que la Historia nos ha enseñado ya. Debemos actuar como ciudadanos e individuos responsables.


Que el civismo que caracteriza a los pueblos cuyos modelos se replican y sirven de ejemplo al resto del mundo, sea cada día más parte de nuestro ser como pueblo y que con orgullo digamos, ¡yo soy Boricua pa’que tú lo sepas!


Que de Verano a la época navideña nos mantengamos alerta y preparados, para que este clima tropical lo disfrutemos cuando así Natura nos lo regale y cuando requiera nos enfrentemos a alguno de sus retos tropicales, como hermanos e hijos de esta Tierra, demos lo mejor y nos protejamos, porque estamos preparados.