• Editorial Semana

Dichos españoles heredados


Por: Dr. Francisco Rivera Lizardi

riveralizardi@yahoo.com


He estado leyendo el libro Leyendas y Cuentos Populares Españoles. Autor: G. Manrique de Lara. Casi todos los cuentos del conocido autor, incluyen un dicho, una copla, un cantar, una leyenda… que recoge del pueblo. “La sortija, la sortija, la sortija… Cómprame una torta de Alcázar, dice mi hija. – Este gallo que mal canta, tiene mala la garganta.


Vino a mi mente el dicho nuestro que supongo llegó en las carabelas de Colón. Nuestro jíbaro campesino dice: “Ese gallo que no canta algo tiene en la garganta”. ¿Qué quiere insinuar nuestro campesino? _Que algo tiene entre manos el tipo, y que guarda muy cuidadito pues no quiere que se sepa…


Es hija de Macabeo. Doña Leo... Tiene barbas de coto–rra, Zadorra… Casa y descanso a su antojo, Perojo... Sabe zurcir y freir empanadillas, la gran… doña Leo Zadorra Perojo. –En este caso el decir del pueblo quiere expresar alguna buena impresión en la copla sobre una buena señora del pueblo, sin ofenderla. En este caso me viene al recuerdo la Segunda Guerra Mundial en Caguas. Estaba en la mente de todos la Junta del Servicio Militar Obligatorio. La presidía don Geraldo Suárez. Él comentaba que cuando caminaba por una acera de Caguas los jóvenes se cambiaban a la otra cera para que él no los viera y se dijera: “Adiós, ¿qué hace Fulanito por aquí? Tengo que llenarle el cuestionario. El cuestionario recogía nombre, edad y fecha de nacimiento, lugar donde vivía, nombre de los padres y otros datos necesarios para el reclutamiento de jóvenes. Luego sería un soldado que los Estados Unidos podían enviar a sus ejércitos combatiendo en Europa o África.


Por eso cuando a un joven cagüeño le llenaban el cuestionario se formaba un comentario general. A Fulanito le llenaron el cuestionario: Decían los familiares. ¿Qué le llenaron el cuestionario? Comentaban los vecinos preocupados. ¿Que te llenaron el cuestionario?, preguntaban con temor los compañeros universitarios. A Fulano le va a llegar la hora en que le llenen el cuestionario. ¡Que le llenaron el cuestionario? Pues pa’ la guerra es que va… Si le llenaron el cuestionario ya mismo va pal ejército y. lo mandan pa’ Europa o África donde la cosa bien mala que está…


Una noche de fin de semana y estando el grupo de profesionales cggüeños llamados Los Rompenoches, que se reunían en los banquillos frente a la Alcaldía has ta tarde en la noche, el estudiante de la Rscuela Superior José Gautier Benítez que era yo, escuché decir: Miren : ¡A doña Fulanita le llenaron el cuestionario!


Estaba embarazada. Era una frase de pueblo hacia una de las señoras casadas y reconocidas a las que pueblo trataba de nunca ofender con sus comentarios.


Y es que desde España nos llegó un dicho pueblerino sobre las señoras casadas que nunca se decidió usarse hasta el olvido. Todavía se escucha en los barrios de Madrid: La mujer: Descalza o preñá…


La mujer embarazada por recato no debe salir a la calle. Ni aquí (PR) mi allá: España.

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