• Editorial Semana

Educación: clave en para la prevención de uso de drogas

Por: Félix Tomás Miguel Aponte


Aún cuando las drogas han estado presentes en todas las culturas y épocas, hoy son más adolescentes que las consumen, hay más cantidad y más facilidades para conseguirlas. Cuando se realizan encuestas mundiales y se pregunta por los mayores conflictos de la sociedad actual siempre se nombra entre los cinco primeros lugares “el problema de las drogas. Cuando se consulta sobre el mismo, siempre se nombra como un “problema de pobres y marginados”.


Con ese planteamiento, el presidente de la Corporación Prevention & Educational Substance Abuse Services (P.E.S.A.S) y especialista en alcohol y drogodependencia, Francisco Malavé Amill, PhD., enfatizó en la educación como manera de combatir la adicción a sustancias controladas, basándose en un estudio publicado en el libro Dígale Adiós a las Adicciones, del Dr. José Batista.


Mientras mostraba ejemplos como el abuso del “Paco” (mezcla de Bazuko de cocaína con vidrio molido y veneno de ratón) en Colombia, heroína y Bazuko en Latinoamérica y la heroína, el cannabis y analgésicos en otros, indicó que el consumo de drogas “hace mucho dejó de ser un problema callejero y de marginados, cuando fue un mejor negocio para algunos y la peor desgracia para otros. Todo esto viene por alta de conciencia, educación y conocimiento de familiares y profesionales de la salud”.


El especialista discutió la “propaganda del gobierno de Puerto Rico por beneficios de la marihuana recreacional, para reducir el crimen. Se compra en dispensarios y se tributa al Estado, sin importar la salud”. Mientras reconoce su uso médico para abrir el apetito y calmar el dolor en pacientes de VIH/SIDA, también atribuyó el aumento de muertes por accidentes de tránsito.


Malavé Amill expuso el caso de Denver, Colorado, en donde aumentaron las contribuciones hasta $121 millones, y otro incremento de $40 millones desde 2014; la edad mínima para comprarla es 21 años. En Washington, se recaudan $3,995 millones en contribuciones.


Destacó que se registró un 135% en muertes de tránsito a partir ese año y, en 2019, un aumento de 55% a 109%. 101 conductores, 22 peatones, 6 ciclistas y 20 pasajeros perecieron en accidentes automovilísticos, todos positivos a marihuana. Una de cada 10.5 personas fallece bajo sus efectos.


Igualmente, mencionó problemas de violencia y la baja educativa entre jóvenes de 14 a 16 años. No obstante, aseguró que en Puerto Rico “no hay muchos datos sobre arrestos por conducir bajo los efectos de la marihuana”.


El presidente de PESAS está disponible para profesionales que deseen licenciarse. También, padres/madres preocupados por abuso de sustancias controladas por sus hijos(as); así como para certificaciones. Inf., (787)586-6336.