• Editorial Semana

El béisbol fue su primera pasión


Por: Jorge Pérez


José D. Cerón Bonilla ha tenido una vida exitosa.


Nacido en Santo Domingo, República Dominicana, pero criado y desarrollado en Caguas desde una temprana edad, Cerón, quien estudió contabilidad y es Contador Público Autorizado, fundó en 2003 la empresa cagüeña Centro de Losetas Baños con una tienda en San Juan, Caguas, Ponce y desde hace par de años, otra ubicada en la carretera #1 km 29.1 en Caguas.


Desde hace nueve años, delegó la administración de las tiendas en sus hijos Jonathan -presidente ejecutivo- y Dolimarie Cerón Bou, vicepresidenta ejecutiva, aunque él se ha quedado a cargo del aspecto financiero y contributivo, y también está a cargo de sus otras empresas, incluyendo La Hacienda Cerón, la cual comenzó a operar para el público hace poco más de un año, ofreciendo cabalgatas para niños y otras amenidades, incluyendo un salón de actividades y un restaurante.


También tiene una granja que se dedica a la cría de conejos, cuya carne suple a los mejores restaurantes de San Juan, y una empresa inmobiliaria que incluso administra propiedades en áreas turísticas.


Casado hace 36 años con la cagüeña María C. Bou, Cerón está particularmente orgulloso de sus inicios.


“Desde los 10 a los 12 años yo empecé repartiendo periódicos en Caguas”, dijo.


Al mismo tiempo, sin embargo, comenzó a desarrollarse en los deportes, y en especial en el béisbol.


Y desde temprano desplegó un talento excepcional.


“Mis mentores fueron José Francisco Pereira -quien eventualmente sería Director de Deportes de Caguas- y Víctor Pellot Power”, explicó, mencionando en segundo plano al legendario ex inicialista estelar de Grandes Ligas y descubridor de talentos peloteriles por muchos años.


“En un momento Pellot Power creó un grupo elite de los mejores peloteros juveniles de Puerto Rico”, dijo, “y los únicos dos que se llevó de Caguas fueron Tony Bernazard y yo”.


Bernazard reside actualmente en Florida luego de una destacada carrera como intermedista de Grandes Ligas, y es su amigo de toda la vida.


“Hablamos casi a diario”, dijo Cerón.


En efecto, haciendo quedar bien a Pellot Power, Cerón, jardinero central y tercer bate en la mayoría de sus equipos, continuó sobresaliendo como pelotero mientras ascendía por las diferentes categorías juveniles, “y fui prácticamente campeón de bateo en todas las ligas en las que jugué”.


A los 17 años, finalmente, llegó a la Doble A, donde jugó un año con Aibonito.


“Yo creo que hubiese llegado a profesional”, dijo, “pero entonces fui aceptado en la UPR para comenzar mis estudios universitarios y a la misma vez consideré que en esa época en Grandes Ligas estaban buscando, especialmente para mi posición, hombres grandes y que tuvieran mucho poder”.


“Y me podía afectar mi tamaño, porque medía 5’7”.


Así, “tomé la decisión más difícil de mi vida: empecé los estudios y dejé el béisbol”.


Obtuvo grados conducentes a maestría en contabilidad y finanzas y, además de ser CPA, es analista en Valoración de Negocios y fungió como vicepresidente durante 26 años de Grupo Boricua.


Y, afortunadamente, no ha tenido mucho que lamentar, ya que sus negocios han sido exitosos.


“Tengo mucho que agradecerle mucho tanto al municipio de Caguas como a la banca”, dijo.

“Y he seguido respaldando los deportes, especialmente las pequeñas ligas, tanto en San Juan como en Caguas”.


“Desde hace dos años formo parte de la asociación de comerciantes cagüeños que buscamos respaldar el deporte aquí”, explicó.


Y, por suerte, sus negocios no se han visto afectados por la pandemia del coronavirus.

“Incluso han mejorado, por el tipo de negocios que son”, dijo.


“Pero eso es la micro. La macroeconomía es la que sí me preocupa mucho por la situación de otros comerciantes que se han visto severamente afectados por la pandemia mundial y la epidemia en Puerto Rico, hay que tener dignidad y sensibilidad moral con los demás”.

Suscríbete a nuestro boletín

© Editorial Semana, Inc.

Calle Cristóbal Colón Esquina Ponce de León #21 Caguas, PR, 00725

icono.png