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  • Foto del escritorEditorial Semana

Emotivo reconocimiento a Jetzabel


Por Jorge L. Pérez/JPG Media Group

Fotos John Joe Pereira/Municipio de Caguas


Después de haber jugado voleibol toda la vida, Jetzabel del Valle contemplaba con creciente tristeza el final de su carrera luego de la temporada de 2021.


“Ese era el día que yo nunca quería que llegara”, dijo la centro estelar de la Selección Nacional que el miércoles 25 de enero fue objeto de un emotivo y cariñoso reconocimiento organizado por iniciativa del municipio de Caguas y la academia Cristo de los Milagros.


“Yo había venido jugando voleibol desde niña, eso era lo que me apasionaba, y ahora no sabía qué iba a hacer”.


Pero luego de una carrera de 25 años en la liga boricua, que se tradujo en 24 temporadas al no poderse jugar la de 2018 debido a los daños ocasionados por el huracán María, Jetzabel rápidamente comprendió que el voleibol no había cruzado la última malla para ella: no solo pudo comenzar una segunda etapa como maestra y dirigente de voleibol escolar, función que ahora desempeña en Cristo de los Milagros, sino que ha empezado a coger experiencia como dirigente a nivel adulto al dirigir a las Tigresas de Aguas Buenas en las últimas dos temporadas de la Confederación Puertorriqueña de Voleibol (Copuvo), y se encamina a volver a estar a cargo del equipo este año.


“La depresión ya no fue tanto cuando vi que iba a estar en la cancha nuevamente”, dijo. “Y la verdad es que, con las niñas, yo grito y peleo tanto con los árbitros como cuando estaba jugando”.


“¿Qué podemos decir de Jetzabel del Valle?”, preguntó el alcalde William Miranda Torres durante la actividad, celebrada en la cancha de Cristo de los Milagros, donde Jetzabel viene desempeñándose como maestra de educación física y ‘coach’ de voleibol desde agosto pasado.


“Hay demasiados logros para reseñar sobre ella y, sin temor a equivocarme, puedo asegurar que, en esta nueva etapa de su vida, ya se encuentra escribiendo un nuevo capítulo para su historia”.


“Jetzabel, tu valor, tu compromiso, tu disciplina, tus habilidades… todo se alineó a tu favor por los pasados 25 años y hoy eres y serás una estrella deportiva”, agregó.


Luego de debutar en 1996 en la Liga Superior con las Criollas de Caguas, Jetzabel labró una carrera en la que durante 20 años estuvo en la Selección Nacional, alcanzó nueve campeonatos con las Criollas de Caguas y terminó siendo la líder de todos los tiempos en bloqueos (1,369) y tercera de todos los tiempos en puntos (4,020).


Y, curiosamente, para la directora administrativa de la Academia, ella terminó en el mismo sitio donde debió comenzar.


“Ella estudiaba en una escuela pública y su padre la trajo una vez y nosotros queríamos becarla”, dijo Myrna Carrión.


“Pero ella ya estaba en la escuela de las Criollitas con Papo García y, como él también estaba en la Radians School, se la llevó para allá”.


“Pero cuando el año pasado nos enteramos de que estaba buscando trabajo, enseguida la trajimos para acá, así que finalmente podemos tenerla con nosotros”, agregó.


“A pesar del poco tiempo que tiene con nosotros, los niños la adoran… es una estrella para ellos”.


Una constelación completa de deportistas asistió a la actividad: entre ellos, la directora de deportes de Caguas, Johan Estades, el legendario centro Luis ‘Feñito’ Rodríguez, estrella de la selección y líder todos los tiempos en bloqueos en la rama masculina con 1,003, además de ser el nuevo dirigente de las Changas de Naranjito; la también legendaria exjugadora de Caguas, Vanessa Papaleo, quien fue su compañera de 1996 a 2002; igual que Sheila Ocasio, y gran parte de la directiva del Pabellón de la Fama del Deporte Cagüeño, incluidos su presidente, Wilfredo Padilla, y los profesores Agustín Flores y Francisco Ochoa.


Este último al leer una semblanza de la exjugadora de 6’2” de estatura, vaticinó que Jetzabel debe entrar al Pabellón tan pronto cumpla cinco años de retiro, así como al Salón de la Fama de Puerto Rico “y quien sabe si hasta al Internacional”.


La actividad subió a un nivel raras veces alcanzado en eventos de este tipo gracias a la presencia de numerosos estudiantes del plantel, desde los más pequeñines hasta los de escuela superior, quienes enarbolaban pancartas y coreaban cánticos celebratorios en honor de Jetzabel.


No en balde Jetzabel, quien al parecer se había comprometido con ella misma a no ponerse a llorar, al tomar el micrófono terminó enjugándose las lágrimas mientras expresaba su agradecimiento.


“Hay tantas personas a las que les estoy agradecida que no sé por dónde empezar”, dijo Jetzabel, quien estuvo acompañada por su madre y por su esposo, el exbaloncelista Jesús Rivera.


‘Pero tengo que mencionar a Papo García, quien verdaderamente ha sido como un segundo padre para mí”.


Aunque Papo, por largo tiempo miembro del cuerpo técnico de las Criollas en la Liga Superior, no pudo asistir por razones médicas, sí logró felicitarla por teléfono antes de que concluyera la actividad.

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