• Editorial Semana

Estamos listos


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


Estamos listos, es la consigna de estos días de muchas instituciones educativas ante el cambio en la orden ejecutiva que emitió el gobierno autorizando la reapertura de las escuelas.


Estar listos representa, no sólo el genuino deseo de regresar a los estudiantes a los planteles escolares, sino también, cumplir con un sin número de requisitos que han establecido las agencias relacionadas con la salud para esta reapertura. Esto, ante la realidad de que los niños, niñas y jóvenes se caracterizan por no mostrar síntomas, aun estando contagiados con el virus del COVID-19. El problema es que aunque no mostrar síntomas y no afectarse significativamente es bueno para ellos, no lo es para aquellos que les rodean, sobre todo sus abuelos y familiares adultos, pues ya hemos visto que no este virus no discrimina.


Por otro lado, escuchamos un llamado del gobierno a solicitar que se establezcan los planes de trabajo para que los empleados públicos regresen presencialmente. Algunos representantes de grupos de trabajadores plantean su inquietud por que el gobierno se asegure de estar listo para recibirlos presencialmente, pues también a los patronos se les requiere asegurarse de cumplir con medidas de prevención en los ambientes de trabajo. Por lo que es momento de preguntarnos si en la Agencias de gobierno, estamos listos.


Estar listos, no es solo es cuestión de colocar barreras en acrílico, separar escritorios o pupitres y colocar dispensadores de desinfectante de manos en comercios, escuelas y oficinas. Estar listos requiere de entender e internalizar la nueva realidad, de estar debidamente informados y hacer formar parte de nuestra rutina diaria los cambios que se requieren para prevenir y evitar esta enfermedad. Estar listos, es entender que los cambios y ajustes no son caprichos y que debemos todos ser parte de la solución, porque mientras sigan los corillos, las fiestas y aglomeraciones esta situación tardará en controlarse. Estamos ante una pandemia y una sin precedentes, la cual comenzó ya hace un año, pero debemos saber que no todos aprendemos a caminar en un año, algunos tardan más.


Nuestra sociedad, corre alrededor de las escuelas y el calendario laboral de muchos gira alrededor de ellas. Algunos medicos hablan del valor del proceso de socialización de los niños y jóvenes y por eso regresar a las escuelas, pero los sicólogos recuerdan, la importancia de manejar con cautela la reincorporación a una escuela muy distinta a la que conocían, porque la escuela a la que regresarán varía mucho en sus rutinas de la que dejaron hace un año atrás y lo correcto es asegurarnos de estar padres y estudiantes preparados para una nueva escuela, la requiere entender los protocolos y adaptarnos a los cambios. Pues tan fuerte para los niños haber salido de la escuela como regresar a algo que no es lo esperado y no haberlos preparado.


Sin prisa, pero sin pausa, dijo alguien alguna vez. Para regresar a la nueva realidad, una transición debemos realizar, padres, empleados públicos y sobre todo los niños y jóvenes.

Hay que leer y conocer para que asegurar que al regreso, todos, empleados en el gobierno, padres y estudiantes en escuelas, podamos decir, que estamos listos.