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FDA anuncia nuevas medidas para reducir elementos tóxicos alimentos bebés y niños pequeños

Por: Editorial Semana, Inc.


“La Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU. (FDA, por sus siglas en inglés) se toma extremadamente en serio la exposición a elementos tóxicos como el arsénico, el mercurio, el cadmio y el plomo, en el suministro de alimentos, especialmente cuando se trata de proteger la salud y seguridad de los más jóvenes y vulnerables de la población. Es por eso que anunciamos nuevas medidas para prevenir o reducir aún más los riesgos químicos presentes en los alimentos para bebés y niños pequeños”.


Tal declaración se le atribuye a la comisionada interina de la agencia, Dra. Janet Woodcock, M.D., y a la directora del Centro de Seguridad Alimentaria y Nutrición Aplicada (CFSAN, por sus siglas en inglés) de FDA, Susan Mayne, PhD. Ambas enviaron una carta a la industria para recordar a fabricantes sus responsabilidades existentes relacionadas con estos esfuerzos.


En dicha carta se aplican las disposiciones de control preventivo de las normas de buenas prácticas de fabricación actuales, análisis de peligros y controles preventivos basados en el riesgo para la alimentación humana. Además, a las personas cubiertas por otras normas que requieren un análisis de riesgos.


La misiva les recuerda su responsabilidad actual de considerar los peligros químicos, incluidos los elementos tóxicos, al realizar un análisis de riesgos, incluso para los productos para bebés y niños pequeños. Por ejemplo, algunos fabricantes pueden analizar el producto final, para que consumidores se sientan seguros de que los fabricantes de alimentos para infantes tienen la responsabilidad lega. Ello, en virtud de la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos, de garantizar la seguridad de sus productos.


De igual manera, la FDA aconseja la importancia de alimentar a los bebés con una variedad de cereales infantiles basados en granos. El cereal de arroz fortificado con hierro es una buena fuente de nutrientes para los bebés, pero no debe ser la única ni la primera. No recomienda ignorar los alimentos envasados para bebés y niños pequeños ni eliminar ciertos alimentos de la dieta de los niños.


De otro lado, Woodcock y Mayne sugieren un anuncio de la agencia de que pronto pondrá en marcha un plan para reducir elementos tóxicos en alimentos para bebés y niños pequeños a niveles tan bajos como sea razonablemente posible. La FDA monitorea dichos elementos y si descubre riesgos para la salud, toma medidas para retirar esos alimentos del mercado.

Ambas funcionarias abordan las siguientes áreas:


• Publicar guías para identificar los niveles de acción para los contaminantes en los alimentos clave, revisar esos niveles de manera regular y reducirlos si corresponde. Asesorar a la industria sobre cómo cumplir con sus obligaciones en virtud de las regulaciones actuales.


• Incrementar las inspecciones y adoptar medidas de cumplimiento y ejecución.


• Impulsar la toma de muestras de los alimentos para bebés y niños pequeños, que incluya compartir los resultados.


• Trabajar con el gobierno, la academia y la industria para apoyar la investigación y el desarrollo de información adicional sobre la seguridad de elementos tóxicos en los alimentos para bebés y niños pequeños. También otras medidas que la industria puede tomar para reducir aún más los niveles.


“Es importante comprender que los elementos tóxicos están presentes en el ambiente (aire, agua y suelo) y por lo tanto, inevitables en el suministro general de alimentos. Otra parte de nuestro plan es aumentar la disponibilidad de información y recursos para el consumidor que destaquen que la clave de una dieta saludable es la variedad, incluso para bebés y niños pequeños”, puntualizaron.


La agencia recomienda que padres y cuidadores hablen con un pediatra sobre una dieta que incluya una variedad de alimentos saludables y apropiados para la edad con los nutrientes necesarios. Aunque no está directamente relacionado, también es importante recordar a padres, madres y cuidadores(as) no elaborar su propia fórmula infantil, ya que dio lugar a que bebés sufran enfermedades graves debido a deficiencias de nutrientes y enfermedades microbianas transmitidas por los alimentos.