• Editorial Semana

Frases y dichos recordados


Por: Dr. Francisco Rivera Lizardi

riveralizardi@yahoo.com


Para los años 50 mi carrera de Medicina en la Facultad de la Universidad Central de Madrid me llevó a la moderna Ciudad Universitaria. Lo más recordado de esos años en Ciudad Universitaria eran los cinco tranvías llenos de estudiantes que gratuitamente paseaban alrededor de los colegios: Odontología, Medicina, Farmacia, Agronomía, Derecho, Arquitectura y Filosofía y Letras. Luego, Paraninfo (Salón de Actos Académicos), varios Colegios Mayores -residencias de varones- para terminar en Plaza Moncloa y comenzar de nuevo. Los tranvías, además de estudiantes estaban llenos de chistes, comentarios festivos, muchos a la belleza de las chicas de la Facultad de Filosofía y Letras.


Luego de los tres primeros años se pasaba a los años Clínicos en el antiguo Hospital de San Carlos. Atrás quedaba la Ciudad Universitaria, el juvenil tranvía y los paseos a la cafetería de Filosofía y Letras, que era universal, con chicas españolas modernas (fumaban), hispano-americanas incluyendo a PR, chinas, japonesas, filipinas, alemanas, francesas, inglesas y las alegres andaluzas. Al cambio de lugar de estudios se le llamaba El Paso del Ecuador: una parada de estudiantes desde la Ciudad Universitaria hasta la Gran Vía, con chistes y gritos de alegría y canciones de las diferentes Tunas: “Clavelitos. clavelitos, clavelitos de mi corazón”… y “Asómate, asómate al balcón, carita de azucena-Madrileña no nos plantes porque somos estudiantes y cantamos para ti”… Si se causaba algún embotellamiento (tapón de autos) la policía de tránsito de cascos blancos se hacían los desentendidos y resolvían, porque eran estudiantes…


En el Hospital de San Carlos, ya más curtidos y responsables, la vida era de batas blancas. En Madrid se vivía una vida cultural de gran calidad, unos 20 teatros con obras en vivo, que a veces duraban más de un año en escena. “¿Que no has visto todavía a la Nati Mistral?” “Supongo que habrás visto varias veces Don Juan Tenorio: todos los 2 de noviembre con diferentes actores, diferentes épocas y vestimenta… Zarzuelas en los jardines del Palacio Real, y el Parque del Retiro. ¡Que no has visto la nueva obra ¿Dónde vas, Alfonso Trece!¡Esplendorosa! Paseos por la Gran Vía, siempre elegantemente vestidos hombres, señoras y chicas. “Te espero a las siete bajo el reloj del Ayuntamiento”. (Puerta del Sol, novios). Donde se comen aprisa las doce uvas en diciembre 31 para despedir el año. La calle de Alcalá. La Castellana con su larga plazoleta central con terrazas para tomar café y refrescos. La Plaza Mayor, el Viejo Madrid con sus tascas y calamares fritos, chatos de vino y cañas (vasos) de cervezas. El Valle de los Caídos. El Escorial. La plaza de la Cibeles al frente del arquitectónicamente llamativo Palacio de las Comunicaciones (Correos). Visitarlo para una carta certificada o asegurar un regalo para la familia era una grata experiencia. El Museo del Prado, salas de Velasquez (Las Meninas), de Murillo (Los niños de la concha), de Goya (La Maja desnuda, La Maja Vestida). El Real Madrid 5 veces consecutivas campeón de Europa en futbol(Gento, Rial, Di Stéfano y Puskas): ¡La mejor delantera del mundo!!! La Verbena de La Paloma (Fiestas patronales a la Virgen María). Las Fiestas de San Isidro Labrador, patrón de Madrid, con sus kermeses (bailes). La Feria del Campo (vinos y turrones regionales a granel). En época de exámenes finales: junio y septiembre –las novias madrileñas le rezaban a Santa Rita por la aprobación de sus novios. Santa Rita: ¡La santa de los casos desesperados!!! En el pequeño anfiteatro del Hospital San Carlos, una pared llena de retratos y homenajes a pro fesores famosos y temas médicos: El más llamativo, tantas veces escuchado: EL MÉDICO QUE SOLO SABE MEDICINA, NI MEDICINA SABE.-