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Fuegos de Caguas


Por: Juan David Hernández León, PhD c.


En la primera parte del siglo XX, una de las preocupaciones más grandes que tenían los residentes de la zona urbana de Caguas era la posibilidad de que hubiera un fuego en su residencia. En el 1920, había 1,615 residencias contabilizadas en el casco de la ciudad, de las cuales 1,396 eran de madera. Muchas fueron construidas de paja y madera (Ver sección de planos del Archivo Histórico de Caguas 1920). Si bien Caguas tenía alumbrado eléctrico desde 1906, no es menos cierto que los quinqués de gas kerosene, las velas y los jachos eran los instrumentos del alumbrado en la mayoría de las casas. No podemos relegar a un segundo plano que la devoción a los santos y a la Virgen María, era parte de las costumbres de los creyentes, prender velas para conseguir favores de salud o de protección. La situación se complicaba cuando no se tenía la debida precaución ya que se podrían desarrollar incendios por negligencia o ignorancia.


En Caguas se han presenciado múltiples fuegos que marcaron hitos en la historia de nuestro pueblo. Del primero que nos informa D. Adolfo Vilar en su libro “Caguas de Todos Los Tiempos” fue el de la Barriada Las Marías, en el cual murieron varios niños, ya que la tragedia fue iniciada en cine improvisado en dicho sector, muriendo por asfixia trágicamente los infantes. También para el 1958-1959, hubo otro gran incendio en Las Marías, el cual devoró varias casas dejando sin hogar y sin propiedades a un gran número de niños y adultos. Lo interesante es que no fueron pocos los refugiados en la Escuela Nicolás Aguayo Aldea, en donde la directora, Doña Mercedes Rivera, separó varios salones para dar albergue a los damnificados.


En Savarona hubo varios siniestros que conmovieron a toda la comunidad. Entre otros debemos comenzar co el de los años 50, el cual fue reseñado por el periódico “ El Mundo”. El mismo consumió a un gran número de residencias, dejando sin albergue a decenas de personas. Este fuego comenzó en la calle José Celso Barbosa, justo al lado de la casa del zapatero y la residencia del otrora Licenciado Libertario Pérez. También para la década del 70 se quemaron los negocios de Alejandro Cruz Rodríguez “El Negro Tati” y la barrita de Don Tano, justo frente a la Placita de Savarona que hoy lleva el nombre de Doña Savina de Jesús. En los años 60 se incendió la fábrica de colchones en la Calle Georgetti esquina José Mercado y a fines de la década del 60 la fábrica de tabaco de Don Billy Suárez. Poco después se quemó el edificio “La Española”, de 4 pisos, quedando en ruinas. También en la década del 70 hubo un fuego en la calle Dr. Rufo, casi frente de la calle Morell Campos en Savarona, en el cual murió un joven.


En el sector Campo Alegre, justo al lado de los “Tres Brincos”, hubo dos fuegos de suma importancia. Uno en la calle Dr. Rufo y otro en la calle Vizcarrondo esquina Dr. Rufo. Para concluir este recorrido histórico, no podemos dejar fuera el fuego del sector Barrio Mongo y La Tosca del Barrio Santo Domingo. En este siniestro hubo la necesidad de solicitar ayuda a la Guardia Nacional por lo inaccesible que se hacía a los carros de bombas para llegar hasta el lugar. Las llamas devoraron a Barrio Mongo y a la Tosca. Debemos mencionar que en la década de 40 se construyó el Parque de Bombas Melecio, en la calle Cristóbal Colón, para ayudar a sofocar los estragos que podían dejar futuros incendios. . .

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