• Editorial Semana

Futura jugadora y fiscal


Por: Jorge L. Pérez


En este caso pudiera decirse no tan solo ‘de tal palo, tal astilla’, sino hacerlo por partida dible’.


La cagüeña Moraimalys Echevarría Ramos, una libero de 13 años de edad, no tan solo está siguiendo los pasos de su madre, quien jugó voleibol colegial en los Estados Unidos y luego fue la primera libero en Puerto Rico, sino de su abuelo, Edwin Ramos.


Este, aunque no jugó voleibol -fue lanzador a nivel colegial con la UPR y con San Lorenzo en la Doble A-, quien es abogado y fue fiscal, sí llegó a ser vicepresidente de la Federación Puertorriqueña de Voleibol y secretario de Norceca, el brazo regional de la federación internacional.


Su hija, Ambar Ramos, madre de Moraimalys, lleva 12 años desempeñándose como fiscal en Aibonito. Se desarrolló como voleibolista en todas las categorías menores de Caguas y llegó a jugar hasta Pre-superior, donde su ‘coach’ fue Papo García y una de sus compañeras Jetzabel del Valle antes de iniciarse esta en Superior.


“Luego mi hija fue a estudiar a Central Connecticut donde jugó en División 1, pero no llegó a jugar Superior porque cuando regresó a Puerto Rico comenzó a estudiar leyes”, explicó Ramos.


Moraimalys parece querer seguir la misma ruta de su madre.


Estudiante de séptimo grado en la Radians School de Cayey, donde Papo García, quien dirigió a su madre, es también uno de los dirigentes, la jugadora de 5’2” de estatura también entrena en la escuela de las Criollitas, que dirige Papo, quien fue dirigente de las Criollas de Superior y actualmente es el asistente de Juan Carlos Núñez con las pentacampeonas nacionales.


“En Radians mi ‘coach’ es Javier Resto y en las Criollas, Javier Cruz”, explicó Moraimalys. “En ninguna se está jugando ahora (por el coronavirus) pero con las Criollitas estamos practicando dos veces en semana en la cancha de la escuela B-You”, explicó.


“En realidad yo empecé a jugar voleibol a los 10 y 11 años”, agregó la muchacha, quien, naturalmente, está haciendo sus estudios ‘online’. “Antes de eso no practicaba ningún deporte”.


“Pero he progresado muy rápido, creo que porque empecé a jugar cuando ya sabía que eso era lo que quería hacer y tenía la madurez necesaria”.


Su ambición: “Jugar en la NCAA y con las Criollas”, dijo.


Y también, dijo su abuelo, estudiar leyes: “Quiere ser fiscal, como su mamá”.