top of page
Buscar
  • Foto del escritorEditorial Semana

Génesis del Grito de Jayuya de 1950


Por: Prof. Luis Dómenech Sepúlveda


Dedicamos esta columna al patriota Heriberto Marín, héroe viviente del Grito de Jayuya


El próximo lunes, 30 de octubre de 2023, se conmemora el Septuagésimo Tercer (73) Aniversario del “Grito de Jayuya”, también conocido como la Insurrección o Revolución de Jayuya, cuyo objetivo fundamental fue denunciar ante las Naciones Unidas (ONU) y la opinión mundial, la condición colonial de Puerto Rico impuesta por Estados Unidos desde 1898. Desde luego, para entender esta manifestación libertadora, conviene dar una mirada a los hechos históricos desde la conquista de Puerto Rico en 1898.


Como se sabe, de 1898 a 1900, Estados Unidos impuso un gobierno militar en Puerto Rico. Sin embargo, a partir de 1900, por virtud de la Ley Foraker, impondrían un gobierno civil cuyos gobernadores eran nombrados desde Washington. Con ello, no solamente lograron perpetuar el colonialismo, sino que impusieron unilateralmente la Corte Federal y sus leyes represivas, usurparon nuestras tierras agrícolas y devaluaron nuestra moneda.


A partir del 2 de marzo de 1917, para consolidar nuestra condición colonial, nos impusieron la Ley Jones y con ella, unilateralmente la ciudadanía estadounidense, el servicio militar obligatorio, la dependencia perniciosa, la explotación económica y la emigración masiva para despoblar nuestro país. No conforme con ello, nos impusieron arbitrariamente las leyes de cabotaje para enriquecimiento de su Marina Mercante al punto de que ello nos cuesta más de $750 millones anuales solo en fletes y costos marítimos y aéreos. Posteriormente, nos impusieron el Buró Federal de Investigaciones (FBI) para reprimir al independentismo y custodiar los intereses geopolíticos, hegemónicos y económicos de Estados Unidos en Puerto Rico.


Consciente de esa abominable condición colonial, surge la figura histórica del prócer, Pedro Albizu Campos, graduado con altos honores de Ingeniero Químico y Derecho de la Universidad de Hardvard. En 1930, Albizu asumió la presidencia del Partido Nacionalista Puertorriqueño para impulsar la independencia de Puerto Rico. En 1934, tras varios años de rigurosa educación política y de relaciones internacionales en pro de la independencia, Albizu dirigió la histórica huelga de los trabajadores de la caña de azúcar ante la abusiva explotación a la que estaban siendo sometidos por los colonos estadounidenses. Ello provocó la Masacre de Río Piedras (1935) y la Masacre de Ponce (1937) culminando con el encarcelamiento en Atlanta de Albizu Campos y varios de sus compañeros de lucha.


Tras diez años de ausencia, en 1947 Albizu regresó a Puerto Rico encontrando intacto el espíritu de lucha de sus discípulos nacionalistas. Fue perseguido por las fuerzas coloniales al punto de imponer la Ley 53 (Ley de la Mordaza) para suprimir, perseguir y acallar los nacionalistas e independentistas de la época. Bastaba portar públicamente una bandera de Puerto Rico para ser arrestado y encarcelado sumariamente.


Tras la aprobación en 1950 de la Ley 600 (autorización para una Constitución propia y un plebiscito colonial), surge el “levantamiento armado” simultáneamente en Jayuya, Utuado, Naranjito, Peñuelas, Arecibo, Mayagüez, Fortaleza y Casa Blair.


¡Prohibido olvidar!

1 visualización

Entradas Recientes

Ver todo

Opmerkingen


bottom of page