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Gabby Scott Puig entrena como puede


La corredora Gabby Scott se ha mantenido entrenando en Orlando.

Por: Editorial Semana, Inc.


A diferencia de muchos atletas de Puerto Rico, la corredora Gabby Scott Puig, quien compitió por Puerto Rico en los Juegos Centroamericanos de 2018 y los Juegos Panamericanos de 2019, ha podido mantener un ritmo de entrenamiento relativamente normal.


Especializada en los 400 lisos y con vallas y en el relevo de 4 X 400, Gabby, de 23 años, nacida y desarrollada en San Diego de madre cagüeña, completó en 2019 su bachillerato en la Universidad de Colorado y a principios de este año se mudó a Orlando luego de que el presidente de la Federación de Atletismo de Puerto Rico, Luis Dieppa, consiguiera que pudiera entrenar con el reconocido ‘coach’ Tony Ross.


“Y luego me he mantenido allí”, dijo Gabby, hija de la cagüeña Rosa Puig y nieta del ex vicealcalde de Caguas, Wilfredo Puig.


“Los atletas que estamos allí con Ross, que somos de distintos países, tenemos todos a nuestros propios agentes y podemos quedarnos donde queramos”, agregó, “y yo estoy en la casa de una de mis compañeras de equipo, que nos alquiló un cuarto a mí y a otra compañera”.


“Las pistas y los gimnasios están cerrados”, dijo Scott, quien está pasando un par de semanas con su madre en California antes de regresar en agosto a Orlando, “pero sí podemos entrenar sobre hierba”.


Luego de su destacada carrera en el atletismo de la NCAA, donde en 2019 consiguió el segundo mejor tiempo de la nación en los 400 con vallas (56:04), Gabby decidió competir profesionalmente y fue con esa intención, y con la de eventualmente clasificar por Puerto Rico para los Juegos Olímpicos que ahora fueron aplazados hasta 2022, que ella se fue a entrenar con Ross.


“Participamos en algunos eventos bajo techo, que fueron mayormente de fogueo”, dijo, “y fui a Alabama, Carolina del Sur y Colorado, pero la última vez que corrí fue el 2 de febrero”.


“Pensaba que la temporada de competencias al aire libre, que venían después, iba a ser fuerte, y por eso decidí parar entonces”, dijo.


Claro, según resultaron las cosas, todas las justas al aire libre que empezaban en marzo, y donde ella aspiraba a empezar a buscar la marca mínima para las Olimpiadas de 2021, quedaron suspendidas hasta nuevo aviso.


“El ‘coach’ Ross cree más en la seguridad y en la salud que en otra cosa y no quiere que hagamos más nada”, dijo. “Aparte de todo, su hermano y su hermana contrajeron el virus y su hermano llegó a estar muy mal y él quiere que nos protejamos lo mejor que podamos”.


Por esa razón, Gabby prefirió quedarse en Orlando.


“Al principio no quise viajar hasta el otro extremo del país para estar con mi mamá, por seguridad para ambas”, dijo.


“Pero por un tiempo, como todo en Florida estaba cerrado, fui a estar un mes en Georgia, donde vive mi novio”.


Este es David Adley Smith II, de ascendencia boricua, el saltador a lo alto que estuvo en los Juegos Olímpicos de 2016 y representó a Puerto Rico en los Centroamericanos de 2018, celebrados en Barranquilla.


“Fue allí donde nos conocimos”, dijo la corredora.


“El ya terminó sus estudios en la Universidad de Michigan pero había ido allí para entrenar con su ‘coach’; porque también estaba buscando clasificar para las Olimpiadas”, dijo, “pero después tuvo que regresar a Georgia”.


Y Gabby regresó a principios de mayo a Orlando, donde en agosto se dedicará nuevamente a entrenar y a esperar que las cosas mejoren.


“Físicamente, lo mejor que uno puede hacer es mantenerse entrenando y siguiendo todas las reglas que se imponen para evitar los contagios”, dijo.


“Pero el reto mayor es mental, porque uno, como atleta, sabe que no puede entrenar como quiere. En ese caso, creo que lo que debe hacerse es mantener bien claro el objetivo por el cual se está haciendo todo esto, que, en mi caso, es tratar de ganarme un puesto en las Olimpiadas para representar al país de donde es oriunda mi mamá”.