top of page
Buscar
  • Foto del escritorEditorial Semana

Hábitos, Inflamación, alimentación y prevención del cáncer: ¿Cómo se relacionan?

Por: Sistema de Salud Menonita


Cuando escuchamos la palabra “cáncer”, es inevitable que numerosos pensamientos se generen en nuestra mente y muchos relacionados con el sufrimiento que esta enfermedad puede conllevar. Sin duda, un diagnóstico de cáncer es difícil y duro para cualquier persona y le cambia la vida en todos los aspectos.


Una mirada breve al cáncer y a los factores de riesgo


Cuando hablamos de cáncer, podemos describirlo en términos simples como un número amplio de enfermedades que se desarrollan debido a células anormales que se multiplican descontroladamente. Estas células pueden infiltrarse en los tejidos del cuerpo, destruirlos y propagarse a distintos órganos o por todo el cuerpo.


El cáncer es actualmente la segunda causa de muerte en el mundo y aunque son muchos los avances y las investigaciones que ayudan a entenderlo y tratarlo, aún falta mucho camino por recorrer.


Algunos de los factores de riesgo conocidos por la comunidad científica para desarrollar cáncer son:


•Sobrepeso y obesidad

• Hábitos tales como: fumar, ingerir alcohol, exposición excesiva al sol, intimidad sexual sin protección

• Cáncer en la familia: Aunque se ha señalado que muy pocos tipos de cáncer son hereditarios, si en una familia son frecuentes, es posible que se deba a mutaciones que pasan de una generación a la siguiente. Es importante aclarar, que no necesariamente el factor genético determina que una persona tendrá cáncer

• Edad: El cáncer no es una enfermedad exclusiva de adultos mayores, pero es frecuente que se presente más en ellos. Sin embargo, en los pasados años ha habido un incremento de casos en personas más jóvenes.

• Condiciones médicas: Personas que padecen condiciones como colitis ulcerosa, entre otras, tienen riesgo de desarrollar algunos tipos de cáncer.

• Ambiente: Los químicos que están presentes en el ambiente, lugar de trabajo y el hogar, están asociados a un riesgo mayor de desarrollar cáncer. De igual forma, una persona que inhala el humo de segunda mano que exhala un fumador, también está en riesgo.



¿Qué podemos hacer todos para prevenir y minimizar el riesgo de desarrollar cáncer?


Debemos tener presente que todos tenemos al alcance diversas alternativas que ayudan en la prevención del cáncer. Existen factores de riesgo que sí podemos modificar para reducir el riesgo.


A continuación, compartimos algunos datos básicos sobre la prevención y detección temprana.


• El primer paso para la prevención es educarnos. Conocer, modificar y evitar los hábitos nocivos que nos ponen en mayor riesgo es esencial.

• Mantén un peso corporal saludable.

• Evita el consumo de azúcares procesadas y harinas refinadas.

• Haz ejercicio mínimo 3 veces en la semana. Combina el ejercicio cardiovascular con otras rutinas de ejercicio de fuerza y resistencia, como por ejemplo levantar pesas y calistenia. La actividad no tiene que ser extenuante para ser efectiva. Escoge una actividad que te guste y disfrutes, mientras ganas salud y energía.

• Limita el consumo de alcohol o mejor aún, no bebas alcohol.

• No fumes, y si lo haces, fíjate como meta dejarlo por salud y para ganar calidad de vida.

• Controla y evita todo lo que te ocasione estrés. Participa en actividades que te brinden tranquilidad, bienestar y te hagan feliz.

• Descansa y procura tener suficiente tiempo para dormir.


Hablemos de la alimentación


En décadas recientes se han realizado numerosas investigaciones sobre la relación entre la alimentación y el cáncer y, se ha vinculado la inflamación crónica con el desarrollo de distintas enfermedades, entre estas, el cáncer.



¿Qué es la inflamación crónica?


Cuando el cuerpo sufre una infección, lesión o trauma, el sistema inmunológico responde con la inflamación de manera natural para proteger el cuerpo y ayudarlo a sanar. Pero cuando la inflamación está presente durante mucho tiempo, se prolonga durante periodos largos, entonces perjudica la salud y se conoce como inflamación crónica. Entre las causas principales de la inflamación crónica, está la alimentación inadecuada. Ingerir constantemente azúcares refinadas, alimentos ricos en grasas saturadas y altamente procesados, como los disponibles en restaurantes de comida rápida, contribuyen al desarrollo de la inflamación crónica, afectan nuestra salud y aumentan el riesgo de cáncer.


La buena noticia es que todos tenemos el poder de modificar nuestra alimentación y decidir comer saludablemente. Comienza en este momento. No hay que hacer un sacrificio extremo para comer mejor ni invertir grandes cantidades de dinero. Sabemos que enfrentarnos diariamente al desafío de la publicidad que nos persuade y anima a consumir alimentos nocivos, pero nosotros somos seres racionales, podemos elegir lo que nos brinde salud y energía.


A continuación, compartimos algunas recomendaciones de la comunidad científica, para mejorar los hábitos de alimentación, prevenir la inflamación y reducir el riesgo de desarrollar cáncer y otras enfermedades.


• Las frutas y vegetales contienen vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes que ayudan en la prevención del cáncer. Se recomienda consumir las frutas y vegetales de colores brillantes como: aguacate, cítricos, espinacas, zanahorias y brócoli, entre otros.

• El consumo de granos enteros contribuye en gran medida a la prevención del cáncer, especialmente el cáncer de recto y colon. Algunos ejemplos son: quinoa, cebada, arroz integral, avena.

• Los granos o legumbres son ricos en fibra y antioxidantes. Entre otros se recomiendan: garbanzos, lentejas, gandules, habichuelas.

• Los pescados que contienen ácidos grasos omega-3, ayudan a combatir la inflamación y, por ende, a la prevención del cáncer. Se recomienda el consumo regular de: salmón, atún, sardinas, si es posible no procesado o enlatado.

• Limita las carnes rojas y procesadas. Se recomienda el consumo moderado de carne y productos lácteos para tener una nutrición balanceada.

• Consumir té verde se ha relacionado con la prevención del cáncer y se recomienda ya que es rico en antioxidantes, reduce la inflamación y ayuda en la reparación de las células.

• Un dato muy importante que debemos conocer es que la comunidad científica ha relacionado con la prevención del cáncer y numerosas enfermedades, la dieta basada en el consumo de plantas enteras o “Whole Plant Diet”. Su enfoque es el consumo variado de alimentos de origen vegetal e integral, como frutas, granos enteros, vegetales, legumbres y semillas y no consumir alimentos de origen animal.


La última recomendación y vital en la prevención y detección temprana del cáncer y de cualquier enfermedad, es la visita al médico primario. Todas las personas deben tener un médico primario; compartir con éste todas las inquietudes relacionadas a su salud y realizarse los chequeos y pruebas anuales para la detección de alguna anomalía. El médico puede ayudarte y guiarte en este proceso y de acuerdo con el historial familiar.


En el Sistema de Salud Menonita contamos con una facultad médica y diversos profesionales de la salud, para ayudarte en la orientación, prevención y detección temprana del cáncer. Cuenta con nosotros, porque Menonita siempre está aquí para ti.

4 visualizaciones

Entradas Recientes

Ver todo

コメント


bottom of page