• Editorial Semana

Han vuelto los vikingos


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


Los recientes acontecimientos ocurridos en Estados Unidos, ante el acto inhumano e irracional de un policía que llevó hasta la muerte a un ciudadano de la raza negra, han provocado múltiples reacciones que nos hacen reflexionar. Sin duda, lo que sucedió, nos hace a todos reaccionar, lo que preocupa, es el ver cómo se reacciona. Nunca he sido partidaria de manifestaciones violentas o que hagan daño a la vida o la propiedad, no creo en la guerra pues creo que los seres humanos, aunque pertenecemos al reino animal, nos distinguieron del resto de ellos, cuando nos dieron capacidad racional y la guerra, la veo como parte de ese instinto animal. Aunque debo señalar, que la evolución y los cuidados a los animales que vemos últimamente, les hacen muchas veces reaccionar, mejor que a los humanos, son más fieles y leales y algunos parecen hasta racionales.


La historia del pueblo norteamericano demuestra como a esas tierras llegaron muchos grupos de invasores y emigrantes de todas partes, entre estos estuvieron los vikingos. Esa historia esta llena de momentos agridulces entre negros y blancos, muchos negros han luchado y sus figuras han sobresalido, pero que así haya sido, no es sinónimo de que aquellos entonces blancos puros y vikingos y ahora gringos, a los negros hayan aceptado.


Esa misma historia nos muestra que un negro llego a la Presidencia y estoy segura que los gringos, se quedaron, como por ahí dicen, mordios. Presidentes norteamericanos han habido, hijos de esa mezcla predominantemente blanca que caracteriza a ese pueblo, pero un puro gringo o vikingo, al puesto no había llegado.


A mucha gente este actual Presidente, les parece cosa rara, sus actuaciones, su cara, su pelo casi color naranja, su cinismo, su altivez, su visión extremista republicana, con fuerte reclamo norteamericano, pero casado con extranjera. ¿No les parece que del pasado han regresado los vikingos?


En estos días los documentos del censo han llegado y pregunto a los boricuas, en qué raza te ubicas, pues desde que era muy joven y documentos llené, nunca hallé donde ubicarme si de raza se me preguntaba. De un tiempo acá nos permiten espacios en blanco, pero muchas veces escogí, latina o negra, según se me preguntara, porque blanca no soy y menos norteamericana.


Identificarme como negra, cuando trigueña o puertorriqueña no lo encontraba, nunca fue para mi un problema, pero en esta Tierra nuestra, muchos se ven o sienten blancos por no aceptar esta riqueza cultural que en la sangre llevamos. Quizás por mi herencia o por mis religiosas creencias, no creo en la guerra, más bien creo en la estrategia, que produce la inteligencia, que nos diferencia del animal sin desarrollo. Lo que creo es, que esas reacciones violentas que en Estados Unidos ocurren, este presidente las provoca.


Reclamos de poderosos e irracionales blancos corren por toda la nación. A los que de otras razas allí conviven, los que han decidido hacer de ése su nuevo hogar, más vale que con las armas del voto se den a respetar, porque tarde o temprano les preguntarán: ¿ y tu abuela dónde está? Pues han vuelto los vikingos y este presidente los alienta. Asfixiarán a todo aquel que les aborrezca, o de negro, lo puedan tildar. ¡Ojo boricua!

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