• Editorial Semana

Juego de palabras/Juego de manos/Juego de enamorados


Por: Dr. Francisco Rivera Lizardi

riveralizardi@yahoo.com


En muchas ocasiones nos sentimos interesados en el significado de las palabras que mantenemos en nuestras conversaciones. En otras ocasiones está clarísimo: cabeciduro (testaduro), carne e’ puerco, cocopelao, cabeza e’ coco, lambeojo, lengüilarga, carifresco, entrometío, buscabulla, pelagato, ensimismiao. Un don nadie, un donjuán, tirijala, amapucho, cascarrabias, en la barriada Salsipuedes.


Algunas palabras se prestan a malas interpretaciones: Un montón de muchas cosas podría ser también el gran monte a la entrada del pueblo. Un ratón puede ser un rato largo, o podría ser una lata grande si en el restaurante Chino la amigable camarera nos relata que pasó un susto anoche cuando “se le apareció un latón en el cualto”. Un matón: puede ser una mata grande, tal vez el árbol que crece en el patio. Cantón: puede ser algún pedazo muy grande de algo. Es también un cantón el gran éxito del cantante de ópera que arrancó grandes aplausos. Cantón es tal vez la parte alta del grupo de montañas en el valle que caracteriza a algunos países: los famosos cantones de Suiza. Tocón, tocones: son los troncos de árbol que sostienen las casas de madera sobre la tierra. Pero también son tocones los muchachos que algunas muchachas no quieren ver: Ni en pintura. Tropezón, tropezones: podría indicar un trok lleno de pezones. Pavería, la charla y risas del grupo de adolescentes, puede ser también una colección de pavas (sombrero campesino. O muchas hembras del pavo). Una charrería, (cosa ordinaria que disgusta, ruido en alguna fiesta juvenil), podría ser un grupo de charros mexicanos. Con vistosos y adornados sombreros y trajes, para la fiesta. Pavada: puede ser una manada de pavos o una sosería luego del juego llamativo de los jóvenes. Embriague, pieza del motor del auto que tiende a emborracharse. La presencia de un palurdo (ignorante y grosero) nos recuerda “el palo” (jonrón) que da un pelotero zurdo. Un rebaño se le puede aplicar a un niño que se dio un lavao ‘e gato y la mamá le ordenó bañarse otra vez. Arbusto: podría ser dirigir la mirada a un árbol pequeño o mejor, a una muchacha de formas atractivas. Un muchacho parejero es el encargado de conseguirles pareja de baile a los muchachos y muchachas del pueblo. Cucar, molestar: “Cúcame, Pedro, cúcame... También podría ser el lugar donde se guardan las galletas cucas. Universo: es el único verso que se le recita a una muchacha bonita: Qué linda eres. Trinos: sería un trío de voces cantando. Encajar: es depositar en cajas las botellas de cerveza. Confianza: es cuando un malhechor sale libre de la cárcel bajo fianza. Lenguaje: es un certamen de lenguas largas. Rechinar (de dientes): es cuando uno se contenta con su novia china luego de pelearse. Obrar: es trabajar, realizar un proyecto. Pero también es cuando va a hacer caca un niño o niña de familia bien. Adúltero es un señor adulto y casado que hace cosas malas. Portavoz: es la persona encargada de llevar la voz cantante. Los tocones son troncos de árbol que sostienen las casas de madera. Pero también son algunos muchachos bien enamoraos a los que las muchachitas no quieren ni ver ni en pintura. Andamiaje: acción de armar, poner en marcha, en función.. El andamiaje gubernamental solo Dios y su buena ayuda lo puede poner en marcha.

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