• Editorial Semana

Juntos podemos prevenir el suicidio


Por: Lcda. Cynthia Castrodad Ortiz

Trabajadora Social Clínica

Gerente Clínicas Ambulatorias

Hospital Menonita CIMA


Las consecuencias en la salud mental mental del COVID-19 están comenzando a manifestarse. El COVID-19 ha tenido consecuencias sobre la salud mental de la población. Hace una semana el CDC publicó un estudio que establece que los pensamientos suicidas han aumentado significativamente en los Estados Unidos durante esta pandemia. Urge que tomemos conciencia del suicidio y actuemos para prevenir muertes por esta trágica causa.


El suicidio se clasifica como una conducta autodestructiva. En síntesis, es el acto por medio del cual una persona decide acabar con su vida. Como norma general, se encuentran características y rasgos de personalidad presentes en una persona suicida:


•Infidelidad: Las causas son muy diversas, puede tratarse desde una autoestima pobre hasta serias complicaciones psicológicas y fisiológicas.

•Dependencia: Imposibilidad para asumir sus acciones y pensamientos por sí mismo, necesidad de tener a alguien en quien apoyarse y que prácticamente resuelva sus problemas cotidianos. Esta característica está ligada al miedo a la soledad.

•Ausencia de sentido de la vida: desesperanza relacionada con las dos características anteriores. Existe el miedo a la frustración. La persona no logra identificar una razón para vivir.

•Depresión: De origen y manifestaciones muy variadas. El suicidio es generalmente el resultado de una Depresión Profunda.

•Perfeccionismo: personas de fácil frustración ya que su autoestima depende de sus logros y puede llegar a sentir que no vale nada como personas por las faltas que ha cometido.

•Soledad: Afecta tanto a personas mayores, adolescentes y adultos.

•Impulsividad: reacciones generalmente inadecuadas.

•Expectativas Irreales: actitudes de fantasía, que al no verse cumplidas se identifica la muerte como una alternativa.


Existen diversos factores que influyen en la mente de cualquier ser humano y que nuestro propósito como profesionales de la Salud Mental es prevenir, identificar, evaluar y ofrecer tratamiento. No podemos olvidar la importancia y el efecto del suicidio en la familia y entorno de la persona que se suicida. Según estudiosos en la materia, el suicidio de un miembro de una familia o de un ser querido, se queda no solo con la sensación de pérdida, sino también con el legado de la vergüenza, tristeza, miedo, rabia, rechazo, fracaso, enfado, sentimientos destrucción y abandono, culpa, y pensamientos distorsionados.


La vida, desde una perspectiva espiritual, tiene un fuerte impacto positivo en la salud tanto física como mental. Por eso es importante integrar un modelo de tratamiento psiquiátrico y psicológico donde la espiritualidad sea esencial. No solo es cuestión de la mente, sino del proceso de ayuda y de la autoyuda para alcanzar la paz mental deseada. Hoy podríamos afirmar que la salud es un estado de bienestar biopsicosocial y espiritual. Se ha descubierto que si se vive la espiritualidad a conciencia, el individuo se llena de valores como el amor, perdón, agradecimiento, esperanza y paz. Esto ayuda a obtener una mayor sanidad emocional.


Cada ser humano tiene la capacidad de superar la adversidad, la frustración, la desesperanza y salir fortalecidos de una crisis. Si conoces a alguien que presente signos de depresión aguda, cualquier otro síntoma o conducta que requiera apoyo, haz tu parte:


•Ofrécele un espacio para acompañar a la persona afectada y que esta pueda expresar sus sentimientos.

•Escúchala dando importancia a lo que le expresa y sobretodo, no la juzgue. A esto, le llamamos ser empático con las personas.

•Hágale saber que usted desea ayudarle. Trate de no sorprenderse y desaprobar sus pensamientos, debe considerar que realmente, eso es lo que la persona siente.

•Si presenta alguna idea de terminar con su vida, trate de provocar un análisis y consecuencias de ese plan.

•Explore las razones o motivos que tendrá para vivir. Ofrézcale esperanza.

•Ausculte la severidad de esa ideación y pregúntele si está pensando en quitarse la vida. Si tiene un plan de cómo hacerlo, establezca inmediatamente un proceso de ayuda.

•Busque la ayuda en un profesional de la salud mental.

¡Recuerda que después de un mal día, siempre vuelve a salir el sol! Para información, 787-714-2462 ext. 3001.

Suscríbete a nuestro boletín

© Editorial Semana, Inc.

Calle Cristóbal Colón Esquina Ponce de León #21 Caguas, PR, 00725

icono.png