• Editorial Semana

La educación y la pandemia


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


Continuemos reflexionando sobre el impacto de la pandemia, esta vez en la educación. “La pandemia ha oblidado a todas las instituciones educativas a invertir en nuevas tecnologías y reevaluar cómo mejor atender a sus estudiantes.” Así iniciaba un artículo que en estos días salió, en el que expresiones de los presidentes de las principales instituciones universitarias del país eran entrevistados.


Los comentarios de los presidentes, iban dirigidos a reconocer varios cambios que las instituciones ya enfrentan. Indicaron también que aunque algunos estudiantes ante la pandemia, decidieron no estudiar este semestre por razón de que prefirieron ver como se desarrollaba el modelo de educación en modo virtual, la matricula de la mayoría de las universidades no disminuyó significativamente. De hecho la universidad del estado (UPR), indicó haber tenido aumento en su matricula, cosa que se puede relacionar con los retos económicos que la misma pandemia ha presentado a las familias puertorriqueñas.


Expresaban estos líderes de la educación postsecundaria la necesidad que han tenido de ir permitiendo la entrada de estudiantes a sus recientos, por razón de cursos que requieren laboratorios que se ofrecen presencialmente. Explican como en ninguno de esos casos han tenido sutuaciones que dejen ver, que sean las universidades centros de propagación del virus.


De hecho, por otro lado vemos como se han ido abriendo centros de cuido para infantes y centros de asistencia educativa y tutorías. A estos centros, que muchos no son necesariamente, amplios espacios como los de las escuelas tradicionales, a diario llegan diversidad de estudiantes a ser asistidos en sus clases virtuales, recibir ayuda académica y cuido, por supuesto, cumpliendo con las debidas medidas. En estos centros, se atienden a niños de distintas edades, en las que muchos pensarán son las más difíciles de atender y sin embargo, no son esos espacios los que se identifican como centros de contagio que puedan levantar preocupación.


La educación a distancia ha requerido ajustes de todos los implicados, la administración, los maestros, profesores, estudiantes, padres, etc. El establecimiento de sistemas de apoyo, centros de llamadas, entre otros son las nuevas formas de servir. Todos han tenido que entender y moverse a nuevos escenarios. “La pandemia no podemos pensar que es un huracán que viene, pasa, se fue y todo se restablece”, como expresó una representante de la Universidad Ana G Méndez. Por el bien de muchos estudiantes, tendremos que ir reconociendo que tendremos que irnos moviendo a la educación presencial para aquellos que más lo necesitan.


El asunto de la brecha digital, que significa, esa diferencia que existe en la población en el acceso a la tecnología y el internet, se ha dejado ver de forma clara. En el caso de las universidades muchas pudieron adquirir computadoras, al igual que lo esta haciendo el Departamento de Educación, pero tendrán internet en los hogares los estudiantes? Porque computadora sin internet….


Sabemos que esto durará un tiempo más y será importante que los centros educativos de todos los niveles, identifiquen estrategias y formas en las que toda la comunidad escolar sienta que sus objetivos de aprendizaje y desarrollo se están logrando. El impacto de la pandemia en la educación a penas se está comenzando a evaluar y solo la cooperación y el entendimiento de todos permitirá que al pasar esto digamos, ¡lo logramos!

Suscríbete a nuestro boletín

© Editorial Semana, Inc.

Calle Cristóbal Colón Esquina Ponce de León #21 Caguas, PR, 00725

icono.png