La influencia psicosocial del espiritismo en Caguas (Conclusión)
- Editorial Semana

- hace 5 días
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Teniendo ya en cuenta una mejor comprensión de lo que no solo envuelve, sino también atravesó la corriente espírita, tanto a nivel macro como microsocialmente, encontramos que su influencia psicosocial trasciende lo ético-religioso. Quiérase decir, que, más allá de ser una “aparente” doctrina científica y a su vez práctica sociocultural milenaria, a su vez es una filosofía de vida. Y este peculiar quehacer, en términos generales proviene de la herencia étnico- racial africana e inclusive indigenista, dado que aquí se antepone sobre cualquier cosa, la cuestión de la intercomunicación de diversas formas.
Siguiendo esta línea de pensamiento, podría afirmarse desde la percepción y visión ético- moralista políticamente hablando, que aún hoy día el mencionar la palabra espiritista es una calumnia demoníaca para cualquier colectivo religioso. Tanto es así, que, si aludimos al problema psicoemocional y/o fisiológico de los siglos pasados, sea por motivos de fiebre, depresión, parteras, etc. a quienes técnicamente se contactaban para resolver X o Y tipo de situación eran a los mediaunidades (médiums). Tales señalamientos, bien que los hemos visto con los chamanes, curanderos, entre otros, los cuales eran recurridos cuando no existía otro recurso monetario en el hogar y en gran parte de los casos, cuando las familias vivían fuera de la ciudad.
Es en ese sentido, que al suscitarse en Puerto Rico el sutil, pero violentísimo cambio sociopolítico colonial en el 1898 resurgen todas aquellas viejas prácticas que quedaron rezagadas y vetadas bajo el ojo público. A partir del suceso intercambio apreciativo, valorativo interpretativo y significativo de la religión catolicista sincrética sea vía espírita, santera, etc. tuvo que modificarse ante la demoledora influencia moderna del protestantismo anglosajón. Aunque las raíces españolas en Puerto Rico se mantuvieron presentes ante la invasión norteamericana, nos destaca el sociólogo Max Weber (1904) que los valores axiológicos de los protestantes anglosajones abonaron para que el desarrollo económico- político de los Estados Unidos potenciara la agenda globalizadora de la americanización. De ahí es que acontecen todas las corrientes protestantes en el país, justamente como son los evangélicos, pentecostales, metodistas, presbiterianos, luteranos, bautistas, entre otros.
Dentro del ámbito sociocultural cagüeño, las diferencias ético- morales e ideológicas parecen ser que intentaron persistir a pesar de la represión política que trajo consigo la colonización norteamericana. Si bien es cierto, que hubo una serie de edificaciones como la primera iglesia Bautista de Caguas instalada en el 1900 y el Concilio la Iglesia de Dios Incorporada en el 1932, plus otras, impulsaron otra manera de cultivar su religión y fe. Desde esta perspectiva que parece para muchos algo tradicionalista o hasta cultura, es también una maniobra política y violenta, puesto que desplaza hacia otro lado lo nativo. Además, es importante subrayar, que gracias a las presentes artimañas lograron irse rechazando las viejas prácticas que nuestros antepasados acudieron por auxiliarse.
Por tanto, el espiritismo criollo que tanto critican, maquillan y hasta censuran en múltiples espacios sociales por índoles étnicas, intersubjetivas, moralista e inclusive ideológicas, si se analiza reflexivamente, es derivado de la praxis retroalimentada de las leyendas, cuentos tabúes, creencias del mal de ojos, hasta otras historias orales con las que nos criaron nuestros abuelos/as. Con este planteamiento resaltamos osadamente con creces, que ha sido el espiritismo criollo el encargado de enriquecer histórico- culturalmente la práctica de la religión y otras supersticiones en Puerto Rico, sobre todo, durante finales del siglo XIX y casi mediados del XX. Podrá sonar exagerado lo delineado, pero en lo que respecta a Caguas e Isla todavía prosiguen vigentes esas creencias costumbristas.




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