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La mamografía: herramienta para hacerle frente al cáncer de seno


Por Zoraida Estela Jové MD

Radióloga, Imágenes Puerto Rico


El cáncer de seno es considerado un problema de salud pública debido a la alta tasa de mortalidad. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 2.3 millones de mujeres fueron diagnosticadas con cáncer de seno en 2020, y fue una de las principales causas de mortalidad femenina, provocando 685,000 muertes en todo el mundo. En comparación con otros tipos de cáncer, las mujeres con cáncer de seno tienen una mayor cantidad de años de vida ajustados por discapacidad perdidos (DALY, por sus siglas en inglés).


Las pruebas periódicas de detección del cáncer de seno, generalmente realizadas mediante mamografía, ayudan a detectar cánceres en una etapa temprana para brindar un tratamiento de calidad a tiempo con altas posibilidades de supervivencia en comparación con los cánceres en etapa tardía. La importancia de las mamografías ha crecido con el tiempo, y el equipo ahora se considera el estándar de oro para la detección del cáncer de seno.


¿Cómo pueden las mujeres mantenerse alerta a los síntomas? Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) enumeran varios signos de advertencia de cáncer de seno, como un bulto en el seno o en la axila, hinchazón o irritación en la piel del seno, descamación de la piel o dolor en el área del pezón, secreción que no sea leche materna y cambios en el tamaño o la forma del seno. Para reducir los riesgos potenciales de cáncer de seno, es importante realizar cambios en el estilo de vida, como mantenerse físicamente activa, tomar decisiones dietéticas conscientes y limitar el consumo de alcohol.


Se sugiere que toda mujer desde los 40 años en adelante se haga una mamografía cada año.

Las mamografías digitales, una radiografía del seno, generalmente se consideran la forma más efectiva de detectar el cáncer de seno en una etapa temprana. Las mamografías pueden ayudar a detectar el cáncer años antes del desarrollo de cualquier síntoma físico; también pueden mostrar ciertas anomalías que se forman en el seno, como masas, calcificaciones y asimetrías.


En caso de que una mamografía encuentre un área anormal en el seno, los profesionales de la salud llamarán a los pacientes para realizar más pruebas, incluidas potencialmente más mamografías, para determinar si se trata de cáncer de seno. Hay mamografías 2D y 3D, y se cree que la mamografía 3D encuentra con mayor frecuencia el cáncer de seno y reduce la posibilidad de que las pacientes vuelvan a ser llamadas para pruebas adicionales.


Si bien los esfuerzos de detección con mamografías son fundamentales para reducir el pronóstico y la mortalidad por cáncer de seno, los pacientes deben adoptar un enfoque proactivo para hacerse pruebas con regularidad a fin de tratar la emergencia de salud de manera temprana. Un diagnóstico temprano y el acceso equitativo a la detección para todas las mujeres pueden salvar vidas.


Acerca de la autora

Zoraida Estela Jové MD es radióloga y cofundadora de Imágenes Puerto Rico. Para más información: Tel. 787.641.4488; www.imagenespuertorico.com / info@imagenespuertorico.com.

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