• Editorial Semana

La superación de la necesidad


Por: Juan David Hernández León, PhD c.


Para comienzos de la década del 20, la economía de Caguas tenía dos vertientes. De una parte veíamos la prosperidad de una clase económica agrícola, obteniendo grandes ganancias y compitiendo con el tabaco de la hermana república de Cuba y los colonos de azúcar que convertían a Caguas en uno de los grandes productores de azúcar refinada del país con las centrales Santa Juana (belga y luego norteamericana) y La Defensa de capital local. Esto crea la necesidad de desarrollar la educación a otros niveles. Hacemos esta afirmación porque el procesamiento de las mercancías directas o indirectamente se llevaba a cabo en la zona urbana.


En el 1916, 7 personas se graduaron en la antigua escuela superior Abraham Lincoln en la primera clase graduanda de cuarto año de Caguas: José Forastieri, Mercedes Lasa, Mercedes Rivera, Margarita Borrás, Trinidad Coris, Gloria Santiago y José Alvarez Martin. Debemos comentar que con grado 11 y pasar un examen, se podía ser maestro rural en aquel tiempo y muchos optaron por hacerse profesionales de esta manera. En el 1920 el Asambleísta D. Cándido Martínez presenta ante la Asamblea Municipal la moción de hacer un empréstito para la construcción de un edificio que fuera utilizado exclusivamente como escuela superior.


Debemos mencionar que los estudiantes del Colegio Católico de Caguas (hoy Notre Dame) solamente llegaban hasta 8vo. Grado y luego pasaban a la Escuela Lincoln para terminar su escuela secundaria. La necesidad material de una escuela superior por parte de la comunidad y la pujanza de unos sectores económicos hicieron posible que se aprobara el empréstito por $450,000 dólares para la construcción de: La Escuela Superior José Gautier Benítez, La escuela Luis Muñoz Rivera, la escuela José de Diego y el Hospital Gabriel Jiménez Sanjurjo. Según nuestras investigaciones encontramos que en la escuela superior no era tan fácil como parece entrar y mantenerse, originalmente se quería imponer una matrícula de $10.00 dólares por parte de cada estudiante, además de pagar un centavo diario por utilizar los servicios del comedor escolar. Los caballeros tenían que ir engabanados a la escuela y las damas con faldas largas, blusas de mangas largas y medias. Hubo dos asambleístas que se opusieron al pago de los $10.00 dólares de matrícula, lo que fue eliminado por parte de la Asamblea Municipal.


La primera clase graduanda de la escuela José Gautier Benítez fue de 28 estudiantes de curso científico o general y 6 del curso comercial. La directiva de la clase de 1925 fue la siguiente: Harris Bunker, Presidente, Plinio Zerbi, Vice-presidente, Dolores Gorrín, tesorera, Joaquín Torres y vocales: Roberto Aguayo, María Luisa Castro y Elena Morales.


Las Logias Masónica y Odfélica establecieron bibliotecas, becaron alumnos sobresalientes y prestaban libros a estudiantes. El Municipio de Caguas también tenía una biblioteca desde el 1900, originalmente en la primera planta de la antigua Alcaldía, y hoy en la calle Padial. Después de 95 años de haberse graduado la primera clase graduanda de la José Gautier Benítez todavía se mantiene el orgullo Gautierino por parte de los egresados de tan importante escuela en la historia de nuestra ciudad y de la región. Existe un grupo dirigido por D. Luis “Tatita” Miranda y Doña Maritza López del Valle que reúnen las clases del 1968 al 1973 para rememorar eventos que marcaron nuestras vidas por siempre. . .Continuaremos

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