• Editorial Semana

La tradición de dar gracias


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


La celebración del Día de Acción de Gracias sin duda es una tradición en nuestro país. Si definimos la palabra tradición veremos que se trata de la transmisión de ritos o costumbres de generación en generación. La razón por la que las tradiciones son importantes es que transmiten valores compartidos, historias y objetivos de una generación a otra.


Las tradiciones fortalecen el sentido de comunidad y motivan a las sociedades a crear y compartir una identidad colectiva, que a su vez sirve para dar forma a las identidades individuales. Las tradiciones familiares ayudan a formar en los niños lazos de unidad, memorias comunes, afinidades, sentido de pertenencia y una identidad familiar que fortalece la unidad y el afecto. Las tradiciones se consideran dinámicas, pues con el paso del tiempo podrían evolucionar, pero la mayor parte de las veces permanecen intactas. Lo que si es importante en un grupo social o familiar es que las mismas no desaparezcan, porque representaría que desaparece dicho grupo, comunidad o familia.


El mundo actual es menos estricto, las comunidades han perdido sus pautas y las familias viven con tanta prisa que las celebraciones pasan sin que se entienda su sentido o propósito.

Ultimamente la gente tomaba el Día de Acción de Gracias como un día para comer y comprar. Estar pendientes a anuncios y ofertas y casi se olvidaba la verdadera intención de la festividad que es dar GRACIAS junto a la familia y amigos cercanos. Todo, por estar pendiente a salir corriendo a las mejores ventas, olvidando lo que surgio hace casi 400 años (1621-2020)donde dos culturas muy diferentes se unieron para dar gracias y disfrutar de los frutos de la cosecha. Tradición que fue acogida por el cristianismo para convertirlo en un dia de dar gracias a Dios y promover el agradecimiento entre unos y otros.


La tradiciones puede que cambien o se modifiquen con el pasar del tiempo, pero seria muy triste pensar que en nuestro pais se sustituya esta tradición, por salir corriendo a compras desenfrenadas, de cosas qu tarde o temprano se dañarán.


Este año, más aún, ante el reto de la pandemia, en un momento en el que se debate qué controles adicionales se deben establecer y se levanta una intensa campaña para crear conciencia en la importancia de la prevención, se nos presenta una gran oportunidad. Podremos decidir de que se trata esta tradición. Si por encima de toda petición de las agencias de salud de que evitemos fiestas, jolgorios y reuniones familiares, usemos de excusa la tradición y actuamos sin ninguna responsabilidad social. O si seremos agradecidos por vivir y poder ser parte de los que aportan a la solución de este mal que nos aqueja y responsablemente modificamos la tradición a esta, nuestra nueva realidad.


Es momento de repensarlo todo. A pesar de tantas situaciones vividas, este año mas que nunca antes, con pavo o sin pavo, con gente o sin gente, tenemos la gran oportunidad de retomar la tradición y centrarla en su verdadero propósito, dar gracias. Por nosotros, por nuestras familias y amigos, por el país, retomemos el verdadero valor de esta tardición y permitamos que sean muchas mas. Es momento de mirar lo que tenenos, lo que hemos aprendido, lo vivido y aún con los pesares y lo que hayamos perdido, busquemos lo bueno de cada cosa, enfoquémonos en ser y no en tener, en valorarnos y cuidarnos. Y que a pesar de todo, no se pierda la verdadera tradición y ¡demos gracias!

Suscríbete a nuestro boletín

© Editorial Semana, Inc.

Calle Cristóbal Colón Esquina Ponce de León #21 Caguas, PR, 00725

icono.png