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  • Foto del escritorEditorial Semana

Luma: Es hora de rendir cuentas


Por: Jesús Santa Rodríguez


El paso de Fiona por Puerto Rico convirtió al país en un nuevo escenario de desolación y precariedad. Sin pretender minimizar el impacto de este fenómeno atmosférico, sabemos que no se trató de un huracán de categoría mayor que cruzó la isla, como fue el caso de María en 2017. Fiona no trajo vientos que destrozaran la totalidad de la infraestructura eléctrica. Sus efectos fueron, mayormente, causados por la gran cantidad de lluvia que trajo el sistema. En nuestro distrito, fueron las inundaciones, los golpes de agua y los colapsos de las vías lo que más nos afectó, dejando comunidades enteras incomunicadas.


A pesar de que Fiona apenas dañó las líneas del tendido eléctrico, particularmente en los pueblos del este, un gran número de personas del distrito continúa sin ese servicio. Este pasado fin de semana, por ejemplo, la desesperada comunidad de Villa Blanca bloqueó las vías principales de acceso y salida de la urbanización exigiendo a Luma restablecer la luz.


La frustración mayor de nuestra gente ha sido por falta de servicio eléctrico, especialmente por la incertidumbre, pues no hubo colapso de su infraestructura. Ante la inacción de Luma, muchas comunidades, como la autoproclamada San Salvador Power, compuesta por voluntarios del barrio San Salvador de Caguas, tomaron el toro por los cuernos y energizaron sectores completos gracias al empeño y la pericia de su gente, lo mismo que le faltó a la alta gerencia de Luma, más preocupados por ver qué facturaban en lugar de darle apoyo a sus empleados en el “field”. Al cierre de esta columna, el sector Los Velázquez del barrio Cañaboncito permanecía sin luz, igual que otros.


En contraste con la falta de comunicación de Luma, a pesar de la crisis también por la falta de agua, la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados mantuvo línea abierta con los alcaldes y funcionarios, acelerando el restablecimiento del servicio. Sin embargo, en lo que este se normalizaba, gracias a una iniciativa de la Cámara de Representantes, pudimos suplir agua potable a cientos de personas de Caguas y Gurabo, en su mayoría envejecientes y encamadas. También, ofrecimos orientación a miles en busca de información para solicitar ayuda a las agencias a través de plataformas digitales.


Otro gran problema fueron los derrumbes y colapsos de carreteras. Los sectores Los Reyes de Las Carolinas, Hormigas y Los Ramos se vieron afectados seriamente, sin acceso para su gente ni los primeros respondedores. También se afectaron Santa Rita, Masa, Jaguar, Rincón y otros barrios y sectores de Gurabo. Fue gracias al trabajo de los municipios y las mismas comunidades que se abrieron caminos.


La falla en la distribución del servicio eléctrico tras el paso de Fiona tiene que ser objeto de una profunda investigación a Luma. A causa de tal impericia, se interrumpió el servicio de agua en toda la isla, muchos perdieron alimentos, se afectó la salud de muchas personas vulnerables y hasta se han perdido vidas. Sus principales oficiales le deben explicaciones al país.

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