• Editorial Semana

Maestra retirada y voluntarios hacen labor de impacto a favor de personas sin hogar


Por: José Javier Aponte Parsi

Editorial Semana, Inc.


Amarylis Silva es una maestra retirada que ha dedicado su vida a servir a los demás. No solo del magisterio, del cual se retiró en el 2014, sino también a través de labor social. Sus años impartiendo enseñanza en los salones de clases contribuyeron a la formación de muchos buenos ciudadanos de Caguas, que hoy la apoyan en su labor de llevar esperanza a los más necesitados y marginados nuestra sociedad, y pintar una carita de felicidad en sus rostros.


Ni siquiera un diagnóstico de cáncer hace seis años ha podido detener su entusiasmo y compromiso y ha trabajado como voluntaria organizando o asistiendo en diversas actividades de impacto para la comunidad, llevándole artículos de primera necesidad, comida caliente, ropa y hasta la oportunidad de recortarse el cabello a personas sin hogar quienes lo necesitan y no tienen los recursos a su alcance. Además le llevan almuerzo mensualmente a personas sin hogar labor que alternan con otros grupos de alcalce social e iglesias durante el resto del mes.


Amarylis, quien en sus últimos años como educadora laboró en la Escuela Superior José Gautier Benítez de Caguas, llegó recientemente junto a voluntarios de la Iglesia Casa de Restauración Manantial hasta la Placita de la Juventud de esa ciudad para llevarles suministros de aseo personal, frisas y ropa a ciudadanos sin hogar, además del almuerzo caliente.


“Fue como un rayo de luz ver sus sonrisas y agradecimiento, en estos tiempos de tanto dolor. ¡Estaban tan contentos! Había más de 25. Repartimos bultitos, ropa, zapatos, además de artículos de aseo que nos donó la farmacia de Turabo Gardens... Yo me sentí bien agradecida, porque una se siente útil. Son muchas las satisfacciones que hemos recibido con estas actividades”, indicó Amarylis emocionada a Editorial Semana.


Silva, quien es anciana de la mencionada Iglesia en Caguas, donde está a cargo del comité de evangelismo, organizó esta actividad con la ayuda del Comité de Acción Social y Evangelismo y la participación de un nutrido grupo de voluntarios de la congregación, la Pastora Amparo Colón y familiares.


“Hicimos mucha labor después del huracán María, llevando vagones llenos de materiales de primera necesidad y alimentos, no solo en Caguas sino en otros municipios, porque esta isla es pequeña y somos un solo pueblo. Y continuaremos con la ayuda de Dios”, afirmó.


Sobre su diagnóstico de cáncer Amarylis indicó con firmeza: “Sigo luchando con la enfermedad y seguiré luchando hasta que Dios me llame sin dejar de servir, porque el hombre más grande que vino a este mundo, que fue Jesús, vino a servir los demás y ese es nuestro ejemplo e inspiración”.


Suscríbete a nuestro boletín

© Editorial Semana, Inc.

Calle Cristóbal Colón Esquina Ponce de León #21 Caguas, PR, 00725

icono.png