• Editorial Semana

Orígenes del Jíbaro


Por: Juan David Hernández León, PhD c.

profjuandahernandezasoc@gmail.com


La palabra Jíbaro es la que define al campesino puertorriqueño desde comienzos del siglo XIX. Según el libro “Salsa, sabor y control”, de la autoría d el Dr. Ángel Quintero Rivera, el jíbaro “...era el campesino nativo que se constituía en ese mundo rural, fuera jíbaro, mientras en la Isla vecina de Cuba, para esa fecha, jíbaro fuera sinónimo de perro cimarrón”.


(Quintero–220) Continuamos con el sociólogo Quintero Rivera planteando que “...la palabra jíbaro, que por primera vez se aplica a los campesinos de Puerto Rico en documentos del siglo XVIII, es de origen indio. Con ella se designaba a uno de los numerosos grupos o naciones que se hallaba dividido el pueblo Caribe. Y precisamente distinguíanse la nación jíbara por sus hábitos montañeses y serviles”.


La definición que más nos impactó fue la del Dr. Álvarez Nazario quien definió al jíbaro como: “. . .indios que huían a los montes para eludir la servidumbre forzosa”.


En nuestro estudio sobre el jíbaro, entendemos que es una especie de mezcla de razas muy particular en Puerto Rico. Estos residentes venían en distintas oleadas desde los mismos albores de nuestra historia, comenzándose a desarrollar un tipo de sociedad muy distinta a la que se ha presentado tradicionalmente. Este era nuestro jíbaro o criollo.


El desarrollo del jíbaro puertorriqueño, es un proceso que comienza desde antes de la invasión de los europeos a fines del siglo XV. El primer elemento en esta formación fue el indio aborigen. Según documentos presentados por Fray Iñigo Abad, había alrededor de 600,000 aborígenes en la Isla en el siglo XVI (Historia de geográfica y natural de la Isla de San Juan de Puerto Rico – Abad y La Sierra) .


Todavía a fines del siglo XX existían indieras (lugar donde se establecieron los indios en lugares apartados de las zonas urbanas) las cuales fueron investigadas por parte del Dr. Juan Manuel Delgado Colón:


“Los estudios de Álvarez Nazario proveen información sumamente sugerente respecto a la importancia de la cimarronería indígena; de las serranías. . . distantes de los lugares donde habían padecido las penas de la esclavitud y que por tal razón, escapaban de la visibilidad de las autoridades coloniales”


El abuso por parte de los españoles en las minas de oro, los sembrados de yuca y caña, provocaron dos cosas: que unos se levantaran en armas, haciendo la guerra de guerrillas; Y otros, que no fueron pocos, se escaparan a distintas partes de la Isla. Se escondieron estos indígenas en lugares en los cuales nadie podía llegar a menos que conociera lo inhóspitos de los terrenos que había en la parte centroriental de la Isla. A esos efectos dice don Jalil Sued Badillo “Pero para el 1515 la parte Oriental de la Isla no había sido apaciguada del todo”.

Señalando que desde Luquillo hasta el Valle del Turabo había una resistencia armada y violenta contra los invasores, ya que para el 1511, 1512 y 1513 hubo levantamientos. (Sued – Badillo, El Dorado Borincano) En el levantamiento del 1513, fueron apresados 15 caciques de esta región, incluyendo a Caguax y a Cayey, siendo estos desterrados a La Española, según los documentos del Archivo General de Indias en la Probanza de Juan González Ponce de León.


Continuaremos...