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  • Foto del escritorEditorial Semana

Preocupación colonial ante las charlas de Juan Dalmau


Por: Prof. Luis Dómenech Sepúlveda


La educación es el instrumento más poderoso conque podemos cambiar el mundo” (Nelson Mandela)


Escuché recientemente expresiones mediáticas de algunos portavoces del bipartidismo colonial reclamando tiempo igual para ofrecer charlas sobre la realidad social, política y económica de nuestro país en nuestras escuelas superiores tal y como lo ha estado haciendo Juan Dalmau. Por supuesto, los apologistas del bipartidismo colonial no le han dicho al pueblo que estas charlas de Juan Dalmau no han sido necesariamente por iniciativa propia, sino por invitación de los propios estudiantes con el visto bueno de sus profesores y autoridades escolares. Que sepan los portavoces del bipartidismo colonial que la juventud y el estudiantado puertorriqueño, cansados de la demagogia perniciosa, la corrupción antipatriótica y las mentiras engañosas a favor del colonialismo servil, prefieren escuchar la verdad sobre la realidad colonial de Puerto Rico y sus efectos sobre la vida diaria de los puertorriqueños.


Desde ese punto de vista, Juan Dalmau no solamente se ha ganado la confianza de la juventud contemporánea al identificarse con sus problemas, necesidades y sus intereses existenciales, sino que ha demostrado inequívocamente ser un líder visionario, honesto y profundamente comprometido con la descolonización de Puerto Rico, el adecentamiento de nuestras estructuras gubernamentales y el desarrollo económico sustentable.


Tanto nuestra juventud adulta como el estudiantado puertorriqueño de todos los niveles sociales, finalmente han comprendido que la descomposición social que nos arropa, la corrupción antipatriótica, la emigración masiva, el discrimen contra los trabajadores y la desigualdad social que nos asfixia, es el resultado directo de nuestra relación de subordinación política la cual nos niega el derecho inalienable de resolver nuestros propios problemas sociales, jurídicos y económicos. Ellos saben que dichos problemas se han agudizado precisamente ante nuestra incapacidad política y jurídica para insertarnos en la corriente de la economía globalizada de nuestros tiempos. Solo así podríamos desarrollar una economía sustentable cuya productividad y riqueza no solamente permanezca en Puerto Rico, sino que se pueda invertir en mayores fuentes de empleo, riqueza y exportación de nuestros productos. De hecho, para proteger nuestros productos es necesario e imperativo establecer nuestras propias leyes protectoras. Que sepan los portavoces del bipartidismo colonial que están siendo deliberadamente ignorados por nuestros planteles escolares porque el estudiantado y sus profesores, lejos de esconder la cabeza como el avestruz, se han convencido, de una vez y por todas, que el bipartidismo colonial es parte de nuestro problema político. El estudiantado puertorriqueño sabe que el bipartidismo colonial le ha estado mintiendo descaradamente a todos los puertorriqueños ante la gravedad de nuestros problemas que emanan, precisamente, de la subordinación política.


Juan Dalmau representa inequívocamente la figura política más prometedora y esperanzadora del entorno socioeconómico del pueblo puertorriqueño y como tal, se ha estado ganado el respeto, la admiración y la confianza no tan solo de la juventud, sino también de amplios sectores de trabajadores, ambientalistas, educadores y profesionales de todos los niveles académicos de nuestro atribulado País.


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