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Reenfocando la tradiciones familiares tras la pérdida

Redacción Editorial Semana

redaccion@periodicolasemana.net


Cuando ocurre la partida de un ser querido, es necesario reconocer que las fiestas navideñas serán diferentes. Debemos tener en mente que anticipar los días especiales es peror que la experiencia actual. Fiestas navideñas, cumpleaños o aniversarios pueden seguir siendo agradables para usted y su familia, particularmente si piensan más allá y se comunican entre sí.


Al planificar para fechas significativas, reflexione en las experiencias pasadas de manera realista. ¿Qué ratos fueron agradables? ¿Cómo éstos serían sin la presencia física de este/esta familiar? Escoja solamente las cosas que verdaderamente usted disfrutaría.


Usted necesitaría modificar algunas tradiciones, particularmente si su ser querido jugaba un papel importante. Hable con otros miembros de la familia para obtener una percepción de cómo llevar esa tradición en su totalidad. Discutan esas preferencias como grupo, dejen aflorar esos sentimientos de pérdida y tristeza y dénse apoyo mutuo.


La familia podrá comenzar tradiciones totalmente nuevas. Una celebración navideña puede llevarse a cabo en una fecha o lugar inusual. A principio esto les hará sentirse extraños o vacíos, pero si se dan tiempo para adaptarse, las nuevas experiencias pueden producir comodidad y familiaridad.


Ya sean estas celebraciones nuevas o del pasado, se puede incluir el recuerdo del ser ausente. Por ejemplo, deseará confeccionar su bizcocho favorito en el cumpleaños de su cónyuge y reunir a toda la familia para cenar. También realizar una sesión especial de una hora de fotos y anécdotas del familiar fallecido, en ciertas festividades, para que las personas presentes puedan compartir sus anécdotas.


Con prácticas como estas se honra la memoria de la persona ausente, pues más allá de sentir alivio, se aprecia la oportunidad de expresar, o al menos reafirmar, sus sentimientos hacia esa persona.


De igual manera, se espera que asista o participe a ciertas celebraciones, como la graduación de un vecino o una vecina, o la boda de un primo, prima o pariente. Igualmente, un grupo comunitario en donde usted y su cónyuge disfrutaban servir de anfitriones en fiestas navideñas y siempre les tocaba llevar algún entremés.


Tales situaciones pueden ser fáciles de manejar si se consideran individualmente, de acuerdo cómo usted se sienta. Por ejemplo, si le invitan a un “barbecue” en verano, espere hasta el día del evento para determinar si se siente en condiciones para asistir. Está bien decir algo como: “Espero que entiendas que estos días festivos son difíciles para mí y trato de cuidarme al no planificar mucho. ¿Puedo llegar más tarde cuando sienta pueda llevar una fiesta ese día?”. Muchas personas serán capaces de comprender.


Asimismo, en lugar de cursar invitaciones para fiestas navideñas y celebraciones, necesitará estar a solas para procesar el dolor. Si deseas estar con amistades y familia, notifícalo y busca su apoyo y compañía. Explicarles que ese día puede ser muy difícil y que no desea enfrentarlo solo o sola.

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