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  • Editorial Semana

Seis pasos para completar su planificación anticipada de cuidados


Por: Diana Curet

Tanatóloga Certificada


¿Qué pasaría si de repente perdemos la capacidad de hablar, de comunicarnos, de tomar decisiones y de expresar lo que queremos y lo que no queremos? Una enfermedad, un accidente o una crisis de salud puede llegar a nuestras vidas a cualquier edad y en cualquier momento. Sin embargo, no queremos pensar en lo que sucedería si nosotros o un ser querido estuviéramos en un accidente devastador o incapacitados por un trauma o una enfermedad terminal. El peso y la responsabilidad de tomar todas las decisiones de sus cuidados y atenciones médicas posiblemente recaiga sobre algún otro familiar o ser querido. Hoy les hablaré de seis pasos claves para completar un plan anticipado de cuidados de salud.


¿Qué es la planificación anticipada de cuidados de salud? El plan de su atención médica o cuidados de salud conlleva un proceso anticipado que le ayude a conocer sus opciones, sus preferencias y las decisiones que debería tomar sobre su tratamientos, cuidados y atenciones de salud futuros. Luego el mismo proceso y documentación lo lleva a informar a familiares, médicos y profesionales de la salud sobre sus decisiones. El plan debe ser revisado frecuentemente para asegurar que sigue siendo pertinente y que refleja sus deseos.


A continuación, los pasos claves principales para completar su planificación anticipada de cuidados de salud o atención médica.


1. Reconocer y aceptar. Lo primero es reconocer y aceptar que en algún momento futuro a usted y a cada uno de sus seres queridos les espera la muerte. Su tiempo de vida es limitado e impredecible, por lo que es preferible el prever y planificar con tiempo y en calma que el tener que improvisar y lamentar. Se recomienda que toda persona mayor de 18 años tenga un plan anticipado de cuidados de salud o de fin de vida.


2. Buscar y orientarse. Busque la información pertinente a cuidados anticipados de salud. Cada país, estado o municipio puede tener leyes, políticas y documentos diferentes respecto a testamentos vitales, directrices anticipadas o poderes notariales para la atención médica. Recomiendo que se oriente con los expertos y profesionales de salud de su lugar de residencia.


A continuación, algunas de las preguntas que pueden ayudarle en su proceso de búsqueda de alternativas de cuidados.


• ¿Qué significa calidad de vida para usted?

• ¿Qué impacto tendría en su vida el no poder caminar, hablar, comer, actuar o pensar normalmente?

• ¿Ha tenido experiencias previas de salud positivas o negativas en familiares o seres queridos? ¿Cómo lo han influenciado dichas experiencias?

• ¿Cuánto sufrimiento está dispuesto a pasar por la oportunidad de tener un poco más de tiempo?

• ¿Sufre actualmente de problemas o condiciones de salud? ¿Anticipa que empeoren? ¿Recibe actualmente algún tratamiento médico o terapia?

• ¿Tiene historial familiar o predisposición genética de alguna condición o enfermedad?


3. Sacar el tiempo y reflexionar. Hay cosas y tareas importantes que completar cada día. El pensar en posibles crisis futuras de salud, enfermedades o accidentes no suele estar en las prioridades diarias de las personas. Sin embargo, es importante sacar el tiempo y pensar en todo aquello que resulta importante para usted y aquello que no lo es.


Algunos ejemplos de tratamientos a los que se puede rechazar ser sometido en cualquier momento o en ciertas condiciones particulares son:


• Resucitación Cardiovascular (CPR)

• Alimentación por sonda

• Respirador o ventilador mecánico

• Diálisis

• Cirugías, exámenes o medicinas

• Quimioterapia o radioterapia

• Transfusiones de sangre


4. Dialogar y tomar decisiones. Estará listo para compartir sus pensamientos con familiares, amigos y profesionales de la salud luego de pensar en las distintas opciones de cuidados y tratamientos, en sus valores y sus preferencias. Comparta sus miedos, deseos, expectativas y escuche otros puntos de vistas antes de tomar las decisiones sobre el cuidado futuro de su salud. Recuerde que, aunque el tema del final de vida puede resultar incómodo y difícil de dialogar, es importante tener esas conversaciones.


5. Poner por escrito y compartir. Ahora es tiempo de poner por escrito sus deseos, instrucciones y directrices. Existen en la internet o en las oficinas de proveedores médicos o legales diversas plantillas y ejemplos de documentos que le ayudarán a documentar sus deseos. Comparta los documentas con sus familiares y profesionales de la salud que lo atienden para asegurar que conocen y honran sus instrucciones.


6. Revisar periódicamente.Su plan de cuidados de salud es un documento vivo que debe ser revisado periódicamente para asegurar que sigue reflejando sus deseos. Recomiendo no dejar pasar más de un año sin revisar su plan de salud y hacer los cambios que sean pertinentes.


Las decisiones respecto a su salud las tomará otra persona si surgiera una enfermedad, crisis de salud o un accidente que lo incapacite para comunicarse. Eso es una realidad. Es posible que dichas decisiones, aunque tomadas en amor y con la mejor intención, no sean necesariamente lo que usted hubiera deseado en dichas circunstancias y lo lleven a la prolongación de una vida sin calidad y en dolor. ¿Qué puede hacer? Comenzar a trabajar hoy en un plan anticipado de salud podría ser una buena alternativa.

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