top of page
Buscar
  • Foto del escritorEditorial Semana

Un fantasma llamado “estadidad”


Por: Jesús Santa Rodríguez


Lograr que el Congreso de los Estados Unidos otorgue la estadidad a Puerto Rico es hoy menos que una quimera, pues es cuando menor respaldo cuenta entre los legisladores estadounidenses la anexión permanente. Sin embargo, el gobernador Pedro Pierluisi y el resto de los líderes del Partido Nuevo Progresista prefieren perder tiempo, esfuerzo y recursos en adelantar una ideología sin posibilidades de vida que unir esfuerzos para asegurar que la Isla reciba la mayor cantidad de fondos y paridad en los proyectos de Medicaid para los puertorriqueños, particularmente ahora que el País podría ver reducido el pareo federal por dichos servicios, que podría caer de 76% a 55% a finales de esta semana.


Sobre el proceso agónico de la estadidad podemos hacer referencias concretas. Por ejemplo, el congresista republicano Tom McClintock, de California, lideró la oposición en el Comité de Recursos Naturales a la propuesta de convertir la Isla en el estado 51 de Estados Unidos, y expresó que se opondría a que el Congreso apruebe cualquier legislación que busque obligar al presidente de los Estados Unidos aceptar resultados de votaciones realizadas en Puerto Rico a favor de la estadidad.


También, a mediados de noviembre pasado, mientras el gobernador Pedro Pierluisi deponía ante el Comité de Recursos Naturales para discutir la modernización del sistema eléctrico después de la destrucción de este, sacó a pasear su súplica por la estadidad. Ni corto ni perezoso, el congresista republicano Jody Hice le ripostó que el gobierno de Puerto Rico para lo que va al Congreso es para estirar las manos para pedir más dinero o para pedir la estadidad.


Por su parte, el legendario líder republicano del Senado, Mitch McConnell, viene asegurando hace años que bloqueará cualquier proyecto que impulse la estadidad para Puerto Rico, y recientemente hasta se burló del tema públicamente. McConnell ha sido confirmado, nuevamente, como líder de la minoría republicana de la cámara alta estadounidense, lo que representa los trazos de la “escritura en la pared” de las posibilidades de supervivencia que tiene la estadidad entre los senadores republicanos .


En resumen, tanto líderes republicanos como demócratas rechazan votar a favor de la estadidad para Puerto Rico, por lo que cualquier empeño no debe ocupar tiempo ni recursos públicos en este momento.


En cambio, todos los esfuerzos deben concentrarse en librar aquellas batallas, frente a la administración y el congreso federal dirigidas a que se incremente la aportación destinada a Puerto Rico, y que los fondos sean utilizados de la mejor forma posible para mejorar el servicio recibido por los beneficiarios y aumente la eficiencia en los reclamos de rendición de cuentas que hace el gobierno federal para evitar actos de corrupción.


En momentos en que el Congreso se encuentra deliberando una nueva asignación de fondos Medicaid para Puerto Rico, toca al gobierno abogar por proteger dicho pareo del que dependen miles de puertorriqueños, en lugar de desperdiciar tiempo paseando su fantasma llamado “Estadidad” por la Capital Federal.

4 visualizaciones

Entradas Recientes

Ver todo

Komentarze


bottom of page