• Editorial Semana

Vamos a reabrir, pero hay que prepararse


Por: Myrna L. Carrión Parrilla


Llevamos varias semanas inmersos en un debate público sobre el asunto de la reapertura de las escuelas a partir del mes de marzo. La semana pasada el Departamento de Salud llevó a cabo una conferencia de Prensa en la que los epidemiólogos expresaron todos los asuntos con los que hay que cumplir previo a poder reabrir una escuela y reiniciar el curso escolar.

Este tema, que en los pasados días ha sido tan sonado, requiere lo atendamos desde diversos aspectos. La realidad de que los niños y jóvenes se contagian con facilidad y se mantienen asintomáticos, lo que nos lleva a pensar lo importante de que el personal de las escuelas esté vacunado, pero me pregunto si sabe el público que luego de vacunarse de la segunda dosis el CDC recomienda que se esperen unos días para permitir que el sistema inmunológico haga su trabajo de producir los anticuerpos.


En la conferencia de prensa, la epidemióloga del estado fue muy enfática al enumerar varios cambios que resultan necesarios ante la situación que nos ocupa. Dichos cambios hacen de la experiencia escolar otra cosa, algo muy distinto a lo que los niños y jóvenes estaban acostumbrados. De ahí la importancia de que esto sea conversado en los hogares, porqu,e claro que podemos abrir las escuelas, pero entendiendo todos que. como antes dije, esto será otra cosa.


Los estudiantes de todas las edades deberán mantener el distanciamiento y es responsabilidad de la escuela y su personal que con esto se cumpla de manera estricta. Por lo que, contrario a lo acostumbrado anteriormente, los padres en estos momentos no pueden ir temprano y dejar a los estudiantes, pues la entrada a la escuela estará sujeta al horario en que haya personal para recibirlos y supervisarlos. Para prevenir el contagio se recomienda que los estudiantes estén en un mismo salón, por lo que los encuentros y tertulias en los pasillos y baños, estudiantes sentados en grupos de amigos conversando y el tiempo libre para caminar por donde prefieran en las horas de recesos, por el momento, serán cosa del pasado.


Pupitres asignados, protocolos y controles en todos lados son parte del requerimiento para la reapertura. En fin, regresaremos, pero, por el bien de todos: maestros, estudiantes y sus familiares, la tradicional socialización no estará presente.


Muchos sicólogos están siendo insistentes en la importancia de conversar con tiempo, con los niños y jóvenes sobre la nueva escuela a la que se enfrentarán, una vez lleguen a estas. Para algunos niños y jóvenes, enfrentar esta nueva realidad podría ser una amenaza.


Preparar a los estudiantes es parte de los pasos que se deben de dar previo a la reapertura y esto les toca a los padres.


Muchas veces escuchamos a algunos padres planteando que sus niños están, como decimos, locos por regresar, ¿peros están claros los estudiantes a qué tipo de vida escolar regresarán? Reabrir una escuela en estos momentos requiere y representa mucho más que vacunar al personal.


Vamos a reabrir dice el gobierno y si duda en algún momento, así será , pero antes, estemos seguros de que estén preparados, los planteles, los maestros, los padres y los estudiantes, en fin, toda la comunidad escolar.