Buscan preservar estabilidad del sistema de salud en Humacao tras cierre de hospital Hope Medical Center
- Editorial Semana

- 11 dic 2025
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Redacción Editorial Semana
Tras el cierre del hospital Hope Medical Center en Humacao, la alcaldesa de ese municipio, Rosamar Trujillo Plumey, indicó que su administración se mantiene en comunicación con las autoridades pertinentes “para colaborar en cualquier gestión que contribuya a preservar la estabilidad del sistema de salud en nuestra ciudad y asegurar que la población humacaeña continúe recibiendo los servicios médicos que merece”.
La institución, que cumplía dos años de estar operando lo que antes fue el HIMA Humacao, cesó sus funciones el pasado miércoles, 3 de diciembre, quedando sin sustento unos 168 empleados quienes, según trascendió, no han recibido pago por sus pasadas nóminas.
La alcaldesa Trujillo Plumey afirmó que “Como administración municipal, reiteramos nuestro respaldo a los empleados afectados y solicitamos que se garantice el debido proceso, así como la protección de sus derechos laborales”.

En una carta enviada al secretario al secretario de Salud, doctor Víctor M. Ramos Otero, con fecha del martes 2 de diciembre , Gustavo Higuerey, en representación de la Junta Directiva de Hope Medical Center, le informó que habían determinado un cese temporero de 90 días, “sujeto a la reevaluación continua de los esfuerzos de estabilización operativa y financiera”.
En la misiva se indica que la entidad “ha enfrentado recientemente severas condiciones operativas que le impiden continuar brindando servicios de forma segura y de acuerdo con los estándares exigidos por el Departamento de Salud”. Añade que “dadas estas circunstancias, la Junta ha determinado que es necesario un cierre temporal de operaciones para proteger la salud y seguridad de los pacientes, mantener el cumplimiento normativo y preservar la licencia del hospital y el Certificado de Necesidad y Conveniencia (CNC)”.
“Estas condiciones incluyen la falta de personal clínico esencial, en particular los servicios de anestesia; interrupciones significativas en el apoyo a proveedores críticos y el agotamiento de suministros médicos y farmacéuticos esenciales; y limitaciones financieras que limitan la capacidad del hospital para cumplir con sus obligaciones operativas esenciales.”, sostiene el documento. Señala además que “El propósito de esta suspensión es establecer al hospital en una posición segura y conforme para que pueda abordar sus limitaciones financieras y prepararse para una reapertura responsable y ordenada en condiciones adecuadas”.
En declaraciones a la prensa, el secretario de Salud aseguró que no autorizará la reapertura y advirtió que para poder hacer un cierre temporal tenían que haber sometido una solicitud de cambio operacional al CNC (Centro de Notificación de Cambios), acompañada de documentos que lo justifiquen, como requieren las disposiciones de ley y el reglamento.
“Hay que ser responsable. Estamos trabajando con pacientes y con vidas. No puedes ponerle un candado y salir corriendo, eso es inaceptable. El Departamento de Salud no lo va a aceptar ni lo va a permitir”, sentenció.
“Desde hace un tiempo, nosotros hemos tenido señalamientos de que había problemas en el hospital”, reconoció el secretario, quien indicó que debido a múltiples señalamientos operacionales, la agencia llevaba semanas solicitándole información a la administración del hospital, pero estos alegaban que no tenían ningún problema y que “todo estaba bien”. Sin embargo, dio cuenta de que en una visita sorpresa que realizaron al hospital, pudieron detectar múltiples irregularidades.
Ramos Otero anticipó que varios grupos médicos están interesados en adquirir las facilidades. Aunque no mencionó nombres, indicó que son los mismos que mostraron interés cuando HIMA San Pablo, su anterior operador, se acogió a la quiebra.






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