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La Perla de Gran Precio celebra 40 años de servicio al ritmo de ABBA

  • Foto del escritor: Editorial Semana
    Editorial Semana
  • hace 2 días
  • 3 min de lectura
Los cantantes Luis Obed Betancourt, Camelia Muñiz, Gilmarie Villanueva, y Jonathan Dwayne junto a Lissette Alonso, Directora ejecutiva de La Perla de Gran Precio, Ángel “Cucco” Peña, director musical, al centro al culminar la actividad.
Los cantantes Luis Obed Betancourt, Camelia Muñiz, Gilmarie Villanueva, y Jonathan Dwayne junto a Lissette Alonso, Directora ejecutiva de La Perla de Gran Precio, Ángel “Cucco” Peña, director musical, al centro al culminar la actividad.

Redacción EDITORIAL SEMANA


Hay celebraciones que se miden en años y otras que se miden en vidas transformadas. La celebración de los 40 años de la organización La Perla de Gran Precio tuvo en la noche del sábado (29 de agosto) una banda sonora muy especial. Los grandes éxitos de ABBA, en formato filarmónico, convirtieron la función benéfica en una velada llena de nostalgia, alegría y mucha solidaridad.


“Dancing Queen: Tributo Filarmónico a la Música de ABBA” volvió a subir al escenario, nuevamente con el acompañamiento de la Orquesta Filarmónica Arturo Somohano, dirigida por el maestro Ángel “Cucco” Peña, y las armoniosas voces de Luis Obed Betancourt, Gilmarie Villanueva, Camelia Muñiz y Jonathan Dwayne.


La velada celebrada en la sala de espectáculos y conciertos Felipe “La Voz” Rodríguez, de Bellas Artes de Caguas, inició con una ceremonia especial para revisitar la historia de cuatro décadas de la organización sin fines de lucro, fundada y dirigida por Lissette Alonso. Igualmente fue la ocasión ideal para reconocer a quienes, a través del tiempo, han sido solidarios con apoyar los servicios que brinda La Perla de Gran Precio a personas sin hogar, personas viviendo con Sida, menores removidos de sus hogares por el Departamento de la Familia y personas en otras situaciones de vulnerabilidad.


“Nadie hubiese pensado en el 1986 que 40 años después estuviéramos en esta sala hermosa, afirmando que hoy hay miles de personas restauradas, con dignidad y futuro”, resaltó Alonso antes de valorar a quienes le han tendido la mano para continuar lo que es su misión de vida.


El alcalde de la Ciudad Criolla, William Miranda Torres, se unió a la celebración, reconociendo la gran labor de La Perla de Gran Precio en favor de la rehabilitación y una mejor calidad de vida a miles de personas impactadas a lo largo de toda la trayectoria de servicios ininterrumpidos. Asimismo, se comprometió a respaldar el nuevo albergue que establecerá la entidad en Caguas.


“La Perla de Gran Precio cuenta con once albergues alrededor del país, y hoy celebramos con gran orgullo que está en trámite de adquirir una propiedad en Caguas para establecer aquí uno de sus centros. Este proyecto representa esperanza, representa dignidad y la oportunidad de que más personas en situaciones de vulnerabilidad encuentren un espacio seguro, humano y lleno de posibilidades”, destacó el ejecutivo municipal.


“Por eso esta noche es tan especial. Porque cada boleto, cada aportación y cada gesto de apoyo se convierte en un ladrillo más en la construcción de ese hogar que pronto abrirá sus puertas en nuestra ciudad y estamos comprometidos con ser parte de este esfuerzo”, puntualizó Miranda Torres.


El espectáculo “Dancing Queen: Tributo Filarmónico a la Música de ABBA” enmarcó la conmemoración de cuatro décadas de la organización que pronto tendrá un albergue en Caguas.
El espectáculo “Dancing Queen: Tributo Filarmónico a la Música de ABBA” enmarcó la conmemoración de cuatro décadas de la organización que pronto tendrá un albergue en Caguas.

El espectáculo producido por Rafo Muñiz para PROLAT Entertainment fue, realmente, especial. La nostalgia y alegría que despiertan los clásicos musicales de la legendaria agrupación sueca le inyectaron una magia única a la gran fiesta por tantas vidas salvadas. Temas como “Take a Chance On Me”, “SOS”, “I Have a Dream” y “Super Trouper”, conformaron la primera parte del show, logrando que el público comenzara a cantar y bailar libremente. Con “I Have a Dream” se vivió uno de los momentos más memorables. Los asistentes acompañaron al cuarteto de voces con las luces de los celulares, estampa resultó en una hermosa “noche estrellada”.


La Orquesta Filarmónica Arturo Somohano, bajo la dirección del maestro Cucco Peña, elevó estos clásicos musicales, logrando una sonoridad cautivante de inicio a fin. 


La segunda y última parte del espectáculo desbordó de color el escenario. Para entonces, el público no estaba dispuesto a renunciar de disfrutar cantando y bailando, por lo que, con toda la sala de pie, sonaron “Gimme Gimme”, “Chiquitita”, “Bulebu”, Mamma Mia” y el esperado, “Dancing Queen”.


Así culminó una noche en la que la música sirvió de puente para celebrar 40 años de servicio, solidaridad y vidas transformadas. Una celebración con mucho ritmo, pero, sobre todo, con propósito.

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