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Cambio psicopolítico desoberanía en Caguas (Parte III)

  • Foto del escritor: Editorial Semana
    Editorial Semana
  • 30 jul
  • 3 min de lectura
Por: Juan Illich Hernández
Por: Juan Illich Hernández

Sabiendo ya cómo ha operado teórico- prácticamente la aculturación norteamericana, tanto en el ámbito social como psicológico, observamos que el factor ideológico pro- gringo o pro- yanki según nos dirían los militantes del independentismo radical puertorriqueño es la piedra angular de dominio general. Quiérase decir, que, aún desatándose las distintas reyertas entre clases sociales, partidos políticos, etnias, sexos, etc. el fenómeno americanista post invasión y guerra hispanoamericana trajo consigo unos inalterables remanentes y efectos secundarios que fertilizaron las estructuras de mayor poder ideológico. Tales señalamientos, mejor representatividad no han podido ser, que las instituciones escolares, ético- religiosas, comunicacionales, gubernamentales y, sobre todo, las más represivas a nivel securitario (ciencias militares y salubristas). 


Partiendo del contexto cagüeño postcolonial y fines de siglo XIX, la cuestión represiva nunca pasó por debajo de la mesa ya que nuestra región a nivel Isla siempre ha sido una sumamente combativa. Sin embargo, para eso del 1917 al 1918, se estaba construyendo el Fortín o Campamento Bartolomé de las Casas en el área del caño Martín Peña, ubicado en Santurce con el motivo de ser espacio de reclutamiento y entrenamiento especializado militar. Lo particular de esta maniobra es que solapadamente entre municipalidades, más allá de explorar posibles candidatos para el proyecto armamentista a su vez impulsaba en defensa de los intereses norteamericanos “el trillado y fallido sueño americano”. Tristemente, como disuasivo de los disturbios acontecidos en esos nefastos años de 1917 al 1918 para los militares cagüeños e inclusive psicología social, nos expone el historiador Oscar Bunker (1981) se recurría a la música de pasodoble. Una ilustrativa canción de ese entonces que expresaba y manifestaba ese sentir del cuerpo miliciano fue “La Canción del Soldado” escrita por Eustaquio Pujals. 


Si nos adentramos no solo a la lírica musical que permeaba en esos momentos históricos, sino también en los múltiples organismos de corte militar, irónica y paradójicamente hablando, sus consignas exaltaban aires de liberación. Es en ese sentido, que al empatar las técnicas de intervención y represión militar con los cambios exabruptos de aculturación colonial, no se brinda en la memoria colectiva ni cagüeña, ni mucho menos puertorriqueña un digno espacio de asimilación acerca de lo transcurrido. Es decir, que el proceso de digestión o procesamiento de eventos, información e intercambios socioculturales psicopolíticamente hablando ha sido difuso el registrarlo, por lo que el mejor aliciente para nublar el pensamiento crítico son las alteraciones de la Ley Jones. 


Considero que, el mayor influente de desestabilización psicosocial para el ecosistema social e histórico puertorriqueño como en general, que hasta el sol de hoy preserva un control inquebrantable, es precisamente la esfera educativa. De hecho, durante el 1919 en el particular caso de Caguas se celebró en los predios del icónico Teatro Arcelay los actos de la primera clase graduanda de la Escuela Lincoln. A pesar de que la educación despuntara de forma exponencial post- primera guerra mundial y otros grandes sucesos sociopolíticos, lo que reforzó a la estructura socioeconómica local fue la industria tabacalera, plus del azúcar. Es por ello, que el eslabón flotante que desde los tiempos prehistóricos resulta ser por excelencia la llave para la transformación social conceptualizado como la educación fuese norteamericanizado y colonializado para unos ciertos fines de producción, cosa que perduró hasta casi 60 años.


Ha sido mediante estos hechos y problemas sociales que, tanto la mentalidad como fisiología e inclusive espiritualidad de los puertorriqueños se encuentre actualmente en una especie de limbo, lo cual requiere ser reflexionado, accionado e inclusive retransformado… (Continuará)                

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