Como prevenir un ataque al corazón.
- Editorial Semana

- hace 2 días
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¿Es posible prevenir un ataque al corazón?
Anualmente en Puerto Rico fallecen cerca de 5,000 personas debido a condiciones cardiovasculares. De acuerdo con la Sociedad Puertorriqueña de Cardiología, el Departamento de Salud de Puerto Rico y la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA) se prevé que, en el 2026, estas estadísticas continúen aumentando, si no se realizan cambios significativos en los estilos de vida y alimentación de las personas.
En Estados Unidos, se estima que cada 4 segundos, alguien sufre un infarto al miocardio. De acuerdo con datos de la American Heart Association, en el año 2022, se registraron unas 371,506 muertes ocasionadas específicamente por infartos cardiacos.
En el mundo, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte. Anualmente fallecen 18 millones de personas y las proyecciones de las Organización Mundial de la Salud (OMS) establecen que se registraran más de 23 millones de muertes para el año 2030.
Sin duda, estas cifras son espeluznantes y sumamente tristes. Pero, las personas tenemos la opción de cuidarnos y trabajar para prevenir un ataque cardíaco. Prevenir si es posible con cambios prácticos que todos podemos hacer.
Datos básicos sobre nuestro corazón y el ataque cardíaco
Nuestro corazón es un órgano muscular hueco que trabaja bombeando sangre a todo el cuerpo, llevando nutrientes y oxigeno por medio del sistema cardiovascular. Está integrado por cuatro cavidades o cámaras: dos aurículas y dos ventrículos; el miocardio que es el músculo cardiaco; los vasos sanguíneos que están compuestos de arterias, venas y capilares y de la sangre que se encarga de transportar el oxígeno, nutrientes y material para descartar.
Cuando se para, limita u obstruye significativamente el flujo de sangre que llega al musculo del corazón, puede ocurrir un ataque cardiaco (infarto al miocardio). El origen del problema puede ser una obstrucción provocada por un trombo (aglomeración de plaquetas) que se pega a una placa de grasa o colesterol en las arterias coronarias (lo que se conoce como aterosclerosis). Cuando esto ocurre no llega oxígeno al músculo del corazón. En otras palabras, podemos comparar la obstrucción con una “tubería que está tapada” lo que impide que llegue el oxigeno a una parte del corazón.
Consecuencias del ataque cardíaco
Muchas personas que han sobrevivido y superado un ataque cardíaco describen los síntomas como muy fuertes e intensos, aunque cada experiencia y sintomatología es distinta. Hay personas que describen su síntoma principal “como un dolor en el pecho tan intenso, parecido a que se tuvieras un elefante encima”. Podría sonar exagerado, pero solo quien lo ha vivido sabe lo doloroso y traumático que puede ser un ataque cardíaco. Lo que sí es similar en todos los casos es que hay un daño ocasionado al corazón, en mayor o menor grado.
Los ataques cardíacos se clasifican de acuerdo con el daño y al electrocardiograma (ECG). El que se considera más grave es el infarto con elevación del segmento ST (STEMI) y el infarto sin elevación del segmento ST (NSTEMI). En ocasiones también se presentan espasmos que tapan la arterial de manera temporal.
Para efectos de esta exposición, el punto que se desea destacar es que el ataque cardiaco puede conllevar un gran daño al corazón y en ocasiones, puede ser mortal. Cualquier persona puede sufrir un ataque cardíaco, aunque a mayor edad, el riesgo aumenta, y de manera particular en hombres de 45 años y mujeres de 55 años de edad.
El ataque cardíaco siempre es una emergencia médica. Si no se busca ayuda de inmediato, se bloquea el flujo sanguíneo lo conlleva la muerte del tejido cardiaco (necrosis).
Aunque cualquier persona puede sufrir un ataque cardíaco, las que tienen mayor riesgo son:
•Adultos mayores
•Paciente de diabetes o prediabetes
•Paciente con obesidad, hipertensión, colesterol alto
•Fumadores
•Personas con historial familiares de enfermedades cardiovasculares
El reto de prevenir un ataque al corazón: ¿Cómo lo hacemos?
La prevención sí es posible y vivir más y con mejor salud, también lo es.
La Asociación Americana del Corazón provee recomendaciones simples y básicas para la prevención de ataques cardíacos. Las han resumido como “Los 8 elementos esenciales de la Vida” (Life’s Essential 8). Dichas recomendaciones las podemos resumir en los siguientes puntos:
•Dedicar 150 minutos para hacer actividad física de intensidad moderada o 75 minutos de ejercicio intenso semanalmente •Tener una alimentación compuesta principalmente por frutas, vegetales, granos integrales, proteínas magras y saludables
•Reducir o eliminar la sal, azúcares refinadas y grasas saturadas
•No fumar, ni exponerse al humo de segunda mano
•Mantener niveles óptimos de presión arterial, colesterol y glucosa
•Mantener un peso saludable, evitando la grasa en el área del abdomen
•Descansar lo suficiente, dormir entre 7 a 9 horas diarias, con sueño profundo que sea reparador y despertemos con vitalidad
En Europa, por ejemplo la Fundación Española del Corazón, recomienda: seguir la dieta mediterránea, un régimen de ejercicio moderado que incluya 5 días a la semana , controlar la presión arterial, el colesterol, no fumar y dormir bien. Mientras que, la Sociedad Europea de Cardiología, hace hincapié en: chequeos preventivos para verificar niveles de presión arterial; lípidos y glucosa desde antes de los 35 años de edad; 150 minutos de actividad física como mínimo durante la semana; dieta mediterránea; limitar la sal, grasas saturadas y el azúcar, entre otras
En adición a las guías de prevención ya mencionadas, la Asociación Americana del Corazón, ha publicado un informe que establece la relación el corazón, los riñones y el metabolismo, lo cual se denominó el Síndrome Cardiovascular/Riñón/Metabólico. Se reconoce como las enfermedades metabólicas como la diabetes y la obesidad, tienen un vínculo o relación estrecha con el corazón. Por tanto, la prevención del ataque cardiaco va de la mano con el cuidado renal, el control de peso y la obesidad.
Si analizamos estas recomendaciones, no son un objetivo inalcanzable, sino todo lo contrario.
Se requiere disciplina y voluntad para hacer cambios en nuestro estilo de vida y alimentación, es cierto. Pero pregúntese que es mejor: ¿trabajar por nuestra salud o quizás fallecer a una edad temprana, dejando a nuestros seres queridos, a causa de una condición que podemos prevenir? Si usted pudiera evitar un sufrimiento a hijos y familiares, ¿Lo haría? ¿Quisiera usted ser más saludable y feliz? Si concluyó que usted quiere tener una vida sana, ser más saludable y prevenir un infarto cardíaco, adelante, usted tiene las herramientas para hacerlo. Solo tiene que decidirlo.
El Sistema de Salud Menonita cuenta con una facultad médica integrada por especialistas y subespecialistas que están prestos para ayudarlo en sus metas de prevenir ataques cardiacos, ganando salud y vida. Cuente con ellos, porque en el Sistema de Salud Menonita se practica medicina de calibre mundial.



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