top of page

Cuba ante la soberbiadel imperio

  • Foto del escritor: Editorial Semana
    Editorial Semana
  • hace 11 horas
  • 2 min de lectura
Por: Prof. Luis Dómenech Sepúlveda
Por: Prof. Luis Dómenech Sepúlveda

A la memoria de Ismael Guadalupe, luchador insobornable por las causas dignas de Vieques y Puerto Rico. ¡Vuela alto compatriota!


Todo parece indicar que, Donald Trump y su camarilla republicana, motivados por el mezquino afán de ganar las elecciones de medio término en noviembre del 2026, han decidido sacar a pasear la soberbia y la arrogancia imperial que emana de la Doctrina Monroe (América para los americanos).  Ello, para justificar la inminente agresión militar contra el pueblo cubano y entregarle, en bandeja de plata, a los inversionistas estadounidenses la riqueza natural y el potencial de desarrollo del pueblo cubano. Recordemos que, dicha doctrina postula que “América es su patio trasero” y, como tal, los pueblos del continente deben acatar su voluntad imperial por aquello de que “estás conmigo o eres mi enemigo”.


El plan maquiavélico es arrestar al expresidente cubano, Raúl Castro, de 95 años, por haber defendido, hace más de 30 años, la soberanía política de Cuba al derribar dos avionetas cubanoamericanas que intentaron penetrar provocativamente el espacio aéreo del país.  ¿Pero, con qué fuerza moral Donald Trump pretende arrestar a Raúl Castro cuando su propio gobierno imperialista ordenó dinamitar 35 lanchas caribeñas con un saldo de más de cien muertos por la mera sospecha de que las mismas pertenecían al narcotráfico venezolano?  Recuérdese que el supuesto vínculo con el narcotráfico nunca fue comprobado. 


Conviene recordar, además, que EEUU, desde su independencia en 1776, ha estado interviniendo y agrediendo militarmente a múltiples países alrededor del mundo con pretensiones de imponer el capitalismo depredador, su sistema de gobierno corrupto y sus valores anglosajones. Ello, según su propia narrativa demagógica, dizque para defender sus intereses económicos sin importar los derechos humanos, el derecho a la vida y el derecho de los pueblos a gobernarse a sí mismos.  Es decir, Donald Trump ahora pretende convertir a Estados Unidos en el imperio más poderoso y fascista del planeta ante la evidente influencia económica, industrial y militar de Rusia y China.  De ahí la postura de algunos expertos en temas internacionales a los efectos de que EEUU representa la mayor amenaza contra la paz y la estabilidad de los Pueblos.     


Para dramatizar la soberbia y la arrogancia que emana de “América para los americanos”, desde 1823 EEUU ha intervenido militarmente en Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Cuba, Granada, Guatemala, Haití, México, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. 


De modo que, la historia se repite. Pronto podríamos ver la ocupación del capitalismo depredador estadounidense en Cuba con sus políticas de explotación colonial y el desplazamiento de los residentes de La Habana y Varadero. Ello, para convertir la histórica Capital y el emblemático balneario en hospederías, casinos, clubes nocturnos, puntos de drogas y prostíbulos a gran escala para beneficio exclusivo de los inversionistas anglosajones que, con su avaricia histórica, se adueñarán del “gran negocio” en territorio cubano. Y, por supuesto, privatizarán los hospitales, la educación, autopistas, universidades y el sistema de salud cubano. 

Comentarios


bottom of page